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A proposito de Siria

Siria9

Estados Unidos y la Unión Europea quieren  que los pobres del mundo sin dejar de ser pobres (muy pobres) sean educados y democráticos. Exigen elecciones libres y respeto a los derechos humanos a la par que  no permiten que disminuya un ápice  la desigualdad. Las  elecciones sólo son válidas  si los elegidos  garantizan la desigualdad, no son moralmente muy feos, ni se alían con  enemigos estratégicos, de lo contrario;  golpe de estado al canto y a mirar para otro lado (Argelia, Egipto son ejemplos recientes).

Los estrategas del occidente capitalista lo saben, aunque los representantes políticos  aparentemente lo nieguen: el mundo es un juego de suma cero, lo que gana uno  lo pierde  el otro, la desigualdad y la pobreza en una parte del mundo es la condición de posibilidad del derroche  la riqueza en el parte opulenta. No hay paraíso consumista para todos. Y sin paraíso consumista no hay democracia. Por qué es el consumo de masas el que permite que la desigualdad sea socialmente tolerada. En los países pobres  la desigualdad ha de ser impuesta violentamente a golpe de tanques y de ideologías irracionales (religión).

Ni Estados Unidos, ni la UE quieren de verdad la democracia en el mundo islámico por que la democracia es  el gobierno de los iguales y  eso es precisamente lo que ellos tratan de evitar. Occidente se debate continuamente entre la coherencia con sus principios formales (democracia, derechos humanos, libertades) y sus bases materiales (desigualdad, derroche, consumismo, ecocidio). Ganan, como siempre, las bases materiales. En los países  árabes el problema no es el islam  (aunque el islam sea un  gran problema) sino la desigualdad. Occidente quiere  no acabar con la desigualdad, más bien lo contrario,  y que  al mismo tiempo el islam  no incordie y se dedique  a los rezos y los velos. Van listos, por qué la alianza entre  el  islam y la desigualdad  social va a seguir dando guerra, nunca mejor dicho .Si no entendemos  esto,  todos los debates sobre la guerra, la democracia o el pacifismo alcanzaran como mucho la  categoría de divertimentos políticos.

 

 

 

 

 

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