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La demosfobia, la izquierda que odia al pueblo

imagen y espejo

 

 

Hay una izquierda  que  odia  al pueblo, recela de todo fenómeno que sea mayoritario o popular, nada que les guste a las gentes les gusta a ellos. Usan la cultura académica como signo de distinción de clase tal como describió Bourdieu. Recordaba esto viendo la defensa del Reggaeton que hace Nega (AQUI). Si un grupo musical tiene éxito y millones de personas lo escuchan malo, hay que ser minoritario y de culto para ser auténticos. Si una novela es leída hasta por los canis, malo. La ropa de mercadillo, hortera y consumistas. La televisión invisible. Lass redes sociales eran maravillosas cuando no eran sociales, ahora son un instrumerto de la aNSA, Lo alternativo es morar en redes exclusivas donde nos  conectamos  los auténticos, cuatro o cinco, no más.

Si al pueblo les guata el futbol, ellos son del baloncesto (podría ser la revés, da lo mismo la cosa es dar la nota de exclusión). Si la gente  le tiene devoción al Rocio o a la Virgen de las Angustias ellos son de la Pachamama o de la meditación trascendental. Desprecian las fiestas rituales populares pero tienen el calendario lleno de extraños días del síndrome de…. día de la tierra, día de contra la exclusión de los albinos.., cuanto más rara sea la causa del día , mejor. Luis Garcia Montero al que mucha gente lee y  que escribe en los periódicos,  es un poeta menor. Pero Panero o Javier Egea esos sí que son grandes. La locura y el suicidio son las prueba, prueba que ellos nunca se aplicaran, claro.

El populismo de Chávez o de la izquierda triunfante latinoamericana  les produce urticaria. Aborrecen a los sindicatos. Su nivel de tolerancia sindical es inversamente proporcional al número de trabajadores que tenga el sindicato. El PSOE es la bestia inmunda. IU, desde que gobierna también. A ellos siempre le gusta la izquierda que no gobierna, la música que so se escucha , la literatura que no se lee, el cine que no se ve, las manifestaciones a los que no acude nadie. El feminismos de la Femen les parece machistas y vulgar La política solo es seria si las multitudes no se acercan a ella.

Están obsesionados con la moral. Para ellos  todo es intencional, no existen los hechos, ni la naturaleza de las cosas, ni la contingencias  aleatorias: todo queda reducido al dilema entre multitudes si o no. Por eso  la negociaron con la realidad que es  la acción política les parece inmoral. Por eso no admiten más pragmatismo que el de la intolerancia. La corrupción es su gran tema en la agenda política. “Donde está el pueblo, entra la corrupción”, es lo que piensan aunque no lo digan de forma abierta y directa.

Desconfían de la ciencia pero se adscriben a la homeopatía. Cualquier discurso conspirativo les parece verosímil . La verdad que esta a la vista de todos debe ser falsa. La evidencia esta prohibida , la videncia autorizada. Para ellos todo se mueve en una escala  que presumen de acceso restringido (aunque no tienen ni idea de lo que es ) ; la escala cuántica. Cada vez que escucho a alguien hablar de lo cuántico para explicar  lo inexplicable se que estoy ante un imbécil demosfobico.  Les atrae lo oscuro porque creen que  en la oscuridad solo ellos podrán ver. Odian la  ciencia ,  ellos son de humanidades porque  odian al pueblo, así de simple.

Se trata del elitismo de la pequeña burguesía que más temprano que tarde alimentará a la derecha  e incluso al fascismo.  Es el mismo  miedo a las multitudes que tan bien expresó Ortega en La Rebelión de las masas. Un goce de la impotencia que cultiva el rencor y la envidia. Una negatividad abstracta que nada cambia. Beltor Brecht lo describió de forma magistral y precisa en aquella obra titulada La boda de los pequeños burgueses (AQUÍ). Mezquindades, envidias, querer y no poder, odios, sufrimiento; la demosfobia, nada bueno.

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