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Cuando dos es igual a uno: el bipartidismo como problema

Brutus_Massimo

13/05/2011.

El sueño de Fraga Iribarne, en aquello días de bombín  y  embajada en Londres allá por los setenta, no era otro que la vuelta del régimen bipartidista de la restauración canovista. Ése era en realidad  el “proyecto democrático” del  tardofranquismo. Un simulacro de democracia con conservadores (UCD, AP,PP) y liberales (siempre PSOE)  alternándose  periódicamente en el poder.

Para ello se administró una constitución a la carta de los deseos y aspiraciones de ese tardofranquismo representado por el Borbón Juan Carlos. Al mismo tiempo se elaboró una ley electoral que es una especie de “lo peor de cada familia”  de los distintos  sistemas electorales pues tiene lo malo de cada uno: la invisibilidad  y la irresponsabilidad de los sistemas proporcionales  y el aplastamiento de las minorías de todo tipo de los sistemas mayoritarios. Lo cierto es que nuestro sistema electoral es un sistema mayoritario cubierto con el manto partidista que centraliza aun más las decisiones y las elecciones. Millones de ciudadanos y ciudadanas españolas han vito como sus votos se perdían o valían mucho menos que aquellos que iban dirigidos a las dos opciones  mayoritarias.

El objetivo de este modelo no sólo era asegurar la continuidad del tardofranquismo, pero por otro medios, como diría Clausewitz, sino también blindar la unidad nacional española bajo una forma neocentralista. Dos partidos nacionales consolidados, alternándose en el poder en Madrid, despejarían cualquier tentación federalista o segregacionista.

Contra este  proyecto se han alzado una y otra vez los electores de los pueblos de España, ya sea votando a opciones nacionalistas periféricas  o votando a opciones de izquierda; el bipartidismo ha tenido que conformarse con ser una forma de “bipartidismo imperfecto”. La impuesta coexistencia ha llevado a una paradójica dependencia asimétrica con algunas formaciones nacionalistas conservadoras. Una  especie de “efecto Mogambo” o  seudo pluralismo perverso. Todo está pensado y preparado (financiación, medios de comunicación, presencia en las instituciones no electivas…) para que el que esté dentro se quede y el que esta fuera no entre nunca.

El grado cuasi cero del pluralismo político español ha coincidido con los momentos de máximo crecimiento de las  burbujas especulativas, inmobiliarias y financieras, y de la consiguiente corrupción política. Esta sincronización entre  la hegemonía  de un bipartidismo casi cognitivo con el derroche y el  expolio de lo público ha dado como resultado un de los paisajes morales mas deprimentes de la angosta historia  de la democracia española. El bipartidismo es uno de los obstáculos institucionales  más importantes para la lucha contra la corrupción política. Cuando alguno de los dos grandes partidos acusa al otro de corrupción no persigue demostrar la inmoralidad de su oponente sino la inmoralidad de todos. El PP pretende demostrar que el PSOE es corrupto, y viceversa, para demostrar que ambos, todos lo son. Con ello consiguen neutralizar la variable de la corrupción como criterio de selección y elección política (si todos  son iguales…).

La coexistencia entre periodos  de crecimiento y bipartidismo es posible políticamente y soportable  socialmente, aunque sea a costa de un enorme desprestigio y desapego de lo político, como así ha ocurrido. Pero  en un momento de crisis tan aguda y grave, donde  el crecimiento desaparece y la carestía, el paro y los recortes sociales son el pan de cada día, la atmósfera nauseabunda del bipartidismo se vuelve irrespirable. En una situación así,  tal como la que vivimos hoy en día, la separación entre instituciones y sociedad que el bipartidismo implica puede dar lugar a explosiones políticas y sociales insospechadas.

Sin  cauce  ni posibilidad de ver representadas sus demandas en el mapa parlamentario los grupos sociales lesionados por la crisis, pueden buscar atajos y salidas al margen del sistema democrático. En esto puede ocurrir como a la freudiana demanda sexual, que primero surgía como deseo, y si era brutalmente reprimida, volvía a emerger pero esta vez  bajo formas  monstruosas.

La reforma de los sistemas electorales es el primer paso, que no el único, para abordar  el fin de este  régimen  de bipartidismo canovista heredado del tardofranquismo. El abordaje de la crisis social y ecológica no será factible sin estas reformas. En la agenda de los  cambios en  el sistema político imprescindibles  tiene que estar  la apertura al pluralismo y la participación política  y la  federalización del poder político. El bipartidismo es una forma de totalitarismo con anestesia donde detrás de la elección se esconde la imposición; detrás de la alternancia se esconde la continuidad; donde, en fin, dos es realmente  uno.

4 Comentarios

  1. Yo tambien he pensado que estamos en una reencarnación de la restauración borbonica de 1875, como tambien que el camino que esa siguendo es muy parecido al de aquella retauración, el anquilosamiento del sistema produce la separación entre el Estado oficial y la realidad social, cuando los dirigentes politicos se convierte en clase separada de los ciudadanos y no se diferencia por la defensa de clase sociales sino solo matices dentro de la misma ideologia” neo liberalismo”. Ante esto en la priemra restauracion surgieorn los nacionalismos, socialismo y republicanismo, hoy a surgido el movimetno democracia ya,que ùeden ser acompañados por partidos minorritarios, progresistas y nacionalistas progresistas. La ceguera de los dirigentes de la Restauración le impido hacer las reformas necesarias, continuando con el regimen caciquil, mucho me temo que las dos caras del liberalismo que gobierna hoy el estado y las comunidades, hoy puede pasar lo mismo.

  2. ANDALUSÍ LIBERTARIO

    LA BANDA DE LOS TRES (el PP$oe&mamporreretes de Izqda Undida) ya HIEDE. Sí, lo sé, ya sé que alguno pensará que ya están dale que te pego los “radicales”, “antisistemas” y demás apelativos para meter miedo al vampirizado y enculado burgués biempensante y que siga pagando sus créditos e hipoteca con la mansedumbre de un corderito, balando hacia el degolladero de los tiburones financieros sin escrúpulo ni dignidad humana.

    Pero ¿y si el que os dijera con diáfana claridad el engaño y la estafa al que nos tienen sometidos no respondiese al estereotipo o perfil de la propaganda pepero$ociata? Miradlo aquí, como estaba a punto de jubilarse ya todo le daba igual y suelta las verdades del barquero (a la salud de los palmeros encalomados del redil)… Oh, lo siento, aunque no lleva rastas o cresta verde, cualquiera comprenderá porque mañana mismo todos tenemos ya que salir de una vez a la calle a EXIGIR UNA DEMOCRACIA VERDADERA YA:

    http://www.youtube.com/watch?v=YXinfDPxZII

  3. Antonio Manuel

    esclarecedor… brillante!!!!!!!!!

  4. josé santana valls

    Desde nuestra posición como partido político -Nueva Izquierda verde Andaluza- hemos manifestado nuestra gran preocupación por la actual Ley electoral y su urgente necesidad de cambiarla para que permita y haga realidad un pluralismo politico en el que esten representados de forma más equitativa las distintas opciones partidarias que se presentan en los diferentes procesos electorales.
    Debe cambiar en varias direcciones basicas: corregir la proporcionalidad haciendola más aproximada a la realidad electoral, reducir el tope minimo que se rquiere para obtener representación, modificar las circuscripciones electorales de tal manera que se evite la sobrerepresentación por exceso o por defecto y aumentar el numero de representantes a elegir: tenemos uno de los parlamentos (fundamentalmente el Congreso) más reducido en su numero de representantes en relación al numero de electores de toda Europa.
    Por ello apoyamos el sentido de este editorial.

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