Portada / Andalucismo / El rapto de Europa

El rapto de Europa

Pilar González / Del tiempo sin memoria nos quedan los mitos. Desde siempre, las personas han utilizado narraciones y metáforas para explicar los fenómenos complejos y difíciles de comprender, tales como el origen del universo o la naturaleza (humana y divina). La mitología es un conjunto de historias que nacieron vinculadas a lo sagrado y que posteriormente se secularizaron y se trataron como una ficción que expresa la creencia de una época. Hoy, en política y en comunicación, a los mitos se les llama “relatos”.

El_rapto_de_europa_andalucia

Según la mitología, Europa era una hermosa princesa fenicia que enamoró al gran Zeus, padre de los dioses. Una mañana que la chica recogía flores cerca de la playa, Zeus, acostumbrado a hacer su divina voluntad, se transformó en un toro blanco, engatusó a la muchacha, la secuestró y se la llevó nadando hasta la isla de Creta.

En estos días, he recordado esta fábula al hilo de las noticias sobre la posición de la troika contra Andalucía y su/nuestro Decreto sobre la vivienda y la famosa carta/mail, que debe tener algo mágico porque tan pronto existe como no existe. El relato de este episodio, aún con notas de comedia bufa, es realmente trágico. Como ciudadanos y ciudadanas tenemos derecho a saber.

La troika es el toro blanco (recuerden que el símbolo de Wall Street es un toro, muy parecido al que utiliza como logotipo alguna televisión) que tiene secuestrada a Europa y ahora amenaza a Andalucía, la más mestiza, la más valiente y la más hermosa de sus hijas.

La troika le ha prestado dinero al reino de España para salvar a los bancos. Un regalo envenenado. A cambio, la derecha neoliberal que nos gobierna ha firmado por la mano del ministro De Guindos un contrato que se llama Memorándum,. Según este contrato “el Estado Miembro, el FROB y el Banco de España renuncian irrevocable e incondicionalmente a cualquier tipo de inmunidad a la que cada uno de ellos tenga derecho frente a cualquier procedimiento judicial instado en relación con el presente Acuerdo y sus Anexos y Apéndices” (el texto aparece en el BOE nº 296 de 10 de diciembre de 2012).  Esto significa que el estado renuncia a la inmunidad que le otorgan la Constitución, las leyes y los Tratados Comunitarios. Se desarma y se somete a la voluntad de su acreedor, la troika, y acepta que, en el caso de que al amo no le guste lo que hay y quiera romper el trato, sea la justicia ordinaria del paraíso fiscal de Luxemburgo, quien dirima la cuestión según el derecho nacional del Reino Unido. Pobre Europa en manos oscuras y avaras de hombres de negro.

Esto significa que si el amo entiende que cualquier cosa que se haga aquí incumple el contrato nos tenemos devolver los 40.000 millones de euros que se han gastado en salvar banqueros.

Esto significa también que el PP ha convertido en papel mojado la distribución de competencias que establece la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Andalucía.

Y esto significa, por último, que el amo puede lanzar a las instituciones del estado contra Andalucía para que le hagan el trabajo sucio.

De modo que, por una relación privada entre la troika y el reino de España, a cambio de dinero para salvar a los banqueros (ni siquiera a la banca, porque a más depresión más morosidad y peores balances bancarios), Bruselas dispone de unas competencias que no eran suyas (la Constitución y el Estatuto de autonomía las otorgan al gobierno de Andalucía). Y de una inmunidad que pertenece en última instancia no al reino, sino a la soberanía de las personas que aquí habitamos.

El relato tiene tintes dramáticos. A pesar del sainete de la célebre carta (a la que en las noticias del día 9 había tenido acceso la agencia Efe y 5 días después el portavoz de Bruselas niega haber enviado). Es evidente que alguien miente, es evidente que nos están engañando. Lo cierto es que los hombres de negro vienen la semana próxima y van a preguntar sobre el Decreto de Andalucía.

Aunque al engaño de los raptores de Europa debiéramos estar acostumbrados. ¿Recuerdan el lío que montaron en Chipre con la quita a los depósitos bancarios, aprobando el plan y luego negando que lo hubieran propuesto, diciendo que era cosa del gobierno chipriota? Pues con el Decreto de vivienda de Andalucía ocurre igual: dan un toque (o no) pero dicen no haberlo dado (o sí).

Hay que pasar a la ofensiva. No se puede jugar con el sufrimiento de las y los andaluces. No se puede ser tan frívolo con el dolor ajeno. El Parlamento de Andalucía, depositario de la soberanía andaluza, podría plantear un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional por invasión de competencias. Veríamos si el Tribunal del Reino de España lo tiene tan claro como el de la República de Portugal.

Zeus convertido en toro (la troika) raptó a Europa y la llevó primero a Chipre, que, para ir nadando, está más cerca de Tiro que Creta. Y ahora quiere emprenderla contra Andalucía. Pero a este lado del Mediterráneo habitan las y los gigantes de la Atlántida. Gente de luz a la que no le gustan las sombras ni los hombres de negro. Tal vez desde aquí podamos rescatar a Europa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *