Portada / Democracia / Harto de la milonga

Harto de la milonga

cambio climático 2

 

Concha Caballero.El Pais.21/01/2012,

La marea azul es tan intensa, la debilidad de la oposición tan patente que empieza a emerger el contenido políticamente incorrecto. Arenas proclamó la semana pasada que está harto, más que harto «de la milonga del desarrollo sostenible». Le aplaudieron a rabiar. Harto de pajaritos, de ecologistas, de perroflautas que ponen en tela de juicio las urbanizaciones a pie de playa, que se enfrentan a los molinos de viento de hoteles como El Algarrobico; que pretenden delimitar zonas en las que no se puede construir: con lo bonita que está la costa llenita de casas desde el cabo de Gata hasta Ayamonte.

Tiene las cosas muy claras el aspirante presidencial: la primera tarea es derogar todas las normas que restrinjan el uso del terreno residencial en Andalucía: la ley del Suelo, los planes subregionales y el POTA (perdonen el nombrecito, la consejería no anduvo muy fina con el acróstico). Nada de controles, nada de zonas protegidas, nada de planificación territorial. Puro Far West: quien quiera construir en Andalucía que venga y coloque su caravana sobre la tierra elegida. Andalucía comunidad abierta, sin límites y sin milongas ambientalistas. Cada rincón, cada playa, cada montículo con buenas vistas podrá ser proclamado «zona residencial privilegiada para los europeos». ¡Qué libertad, oigan!

Cualquiera diría que la Administración andaluza tenía el carnet de Greenpeace cuando, por el contrario, tardaron años en proclamar algunas leyes proteccionistas y solo lo hicieron cuando ya nuestras costas estaban cubiertas, de punta a cabo, por el ladrillo y nuestros Ayuntamientos enfangados en las plusvalías y en los convenios urbanísticos.

Pero Arenas tiene la receta: más libertad para el ladrillo. Como si hubiesen sido los tímidos controles de la Administración los que provocaron la crisis y no el exceso y la desproporción del negocio urbanístico. En Andalucía, según los expertos, hay un stock de viviendas en torno a las 390.000 que no se venden a pesar de la bajada de precios. La Junta de Andalucía acordó un plan para sacarlas a la venta con el máximo de facilidades y, sin embargo, aún siguen ahí, deteriorándose día tras día. Más de la mitad de ellas están en las zonas costeras: miles de urbanizaciones cerca de la playa por donde ulula en las tardes de viento el solitario fantasma de la crisis. Pero nada de esto importa, los nuevos gestores de nuestras vidas tienen un plan y es potenciar a tope la construcción.

No debe de ser una manía solitaria de Javier Arenas porque el flamante ministro de Agricultura -y de Medio Ambiente, que se le ha olvidado- ha anunciado que va a reformar la ley de Costas para idéntico fin: acabar con la milonga del desarrollo sostenible y «poner en valor» cada centímetro cuadrado de las playas españolas.

Y es que, en esto del medio ambiente, España está a años luz de Europa. Tanto la derecha como la izquierda tienen un marcado carácter productivista y escasísima conciencia ecológica. La derecha tiene «primos» que le desmienten el cambio climático y empresas que les exigen acabar con los controles públicos. Por su parte, la izquierda ha reducido el ecologismo a una declaración desvaída relegada a las últimas líneas de su programa electoral. Han hablado de desarrollo sostenible, pero su práctica urbanística y económica ha ido por el camino opuesto. Todo esto unido a la inexplicable inexistencia del ecologismo como opción electoral. Mientras en Europa Los Verdes son una opción política potente, en nuestro país, desgraciadamente, no levantan cabeza y hay mucho más ecologismo en la sociedad que en las instituciones. La política, como la vida, es un tour de force; el espacio que ocupan las ideas que se abandonan es inmediatamente invadido por el oponente. La derecha se vuelve más agresiva cuando la izquierda es más débil o incoherente. Por eso Arenas se permite hoy lo que no se hubiese permitido hace años: poner fin al desarrollo sostenible de un plumazo, con ese tono de fastidio del que ha tenido que aceptar ideas que le desagradaban profundamente

5 Comentarios

  1. Arenas no ha entendido nada. Y yo no entiendo el enconamiento gratuito en contra de los ecologistas. Amplio término… Si no fuera por ellos,¿dónde estaríamos ahora!? Y al final, resulta que ecologistas somos todos. Hace poco una encuesta en la radio desvelaba cuál era la playa favorita de los oyentes: Barbate. Hum… No era Benidorm, no… Pero bueno, alicatemos el país hasta el techo, siempre nos quedará el poster de la puesta de sol en una playa con palmeras.
    Por otra parte, hay que darle las gracias a Arenas, porque perlas como estas son las que animan el carnaval, ¡por favor, gaditanos, una chirigota de la milonga!

  2. Al-Andalusía Reverde

    El ecologismo ha girado casi en su totalidad hacia las instituciones, dejando de ser un movimiento de base para transformarse en una parte del aparato gubernativo y mediático, poco apto por ello mismo para proporcionar propuestas y soluciones independientes que vayan a la raíz de los problemas, que se agravan con el paso de los días.
    Queremos confiar en que Equo no va a verse fagocitado por tantos desaprensivos criminales, que han causado y están provocando la total ruina de la agricultura y la ganadería, al impedir su viabilidad y empujando al éxodo hacia las ciudades y la costa a la mayor parte de la población joven del machacado mundo rural.
    Ojalá algún día que a todos esos hipócritas la justicia popular haga que no les salga gratis…

  3. Esta claro que no existe representación de la ecología política en Adalucía y solo timidamente en algunos ayuntamientos. Por todo lo que apuntas y porque es imposible la comprensión de la crisis actual sin entender el casi agotamiento del capital natural y sin este entendimiento es imposible una salida a la misma con más democracia y menos sufrimiento. Por eso mismo es necesario poner en pie una alternativa que está comenzando a balbucear EQUO Andalucía.
    Todas las manos, voluntades y votos seran bienvenidos

  4. Fermín Salvochea

    Igual que la Colombiana es cante de ida y vuelta, no hay duda, el neofalangi$ta Arenas o el clerical$ociata madrileño Griñán (sin olvidar a sus mamporreros de Izqda Undida), la MILONGA están a punto de convertirla a su vez en noble y hermoso cante que se dispone a volver.

    Seguro que encantará incluso a más de un hipócrita naZionalcatolicii$ta contumaz.

    http://www.youtube.com/watch?v=5vCypqQaokE

    Guión de Osvaldo Bayer y la voz de Héctor Alterio.

    Milonga social del payador libertario (Anónimo 1902)

    Grato auditorio que escuchas
    al payador anarquista,
    no hagas a un lado la vista
    con cierta expresión de horror,
    que si al decirte quién somos
    vuelve a tu faz la alegría,
    en nombre de la Anarquía
    te saludo con amor.

    Somos los que defendemos
    un ideal de justicia
    que no encierra en sí codicia
    ni egoismo no ambiciones
    el ideal tan cantado
    por los Reclus y los Grave,
    los Salvochea y los Faure,
    los Kropotkin y Proudhon.

    Somos los que propagamos
    la libertad verdadera
    detestamos las fronteras
    porque indican opresión,
    y por eso procuramos
    que toda la masa obrera
    no reconozca fronteras
    y viva en completa unión.

    Somos lo que combatimos
    las mentiras patrioteras,
    que provocan la desgracia
    de toda la humanidad,
    porque son la ruina entera
    son las que engendran la guerra
    sembrando en toda la tierra
    la miseria y la orfandad.

    Somos los que aborrecemos
    a todos los militares,
    por ser todos criminales
    defensores del burgués,
    porque asesinan al pueblo
    sin fijarse de antemano
    que asesinan a sus hermanos,
    padres e hijos, tal vez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *