Portada / Democracia / La economia nihilista
Este artículo fue escrito y publicado hace casi cinco años, los sucesos de Bankia cro que le devuelven actualidad

La economia nihilista

economia 1

 

Francisco Garrido.23/11/2007.

 En la actualidad  el valor total de los derivados del comercio superan los 90 trillones de dólares , mientras que  el total del producto interior bruto mundial solo es estimado en 50  trillones de dólares. Es decir,   los valores comerciales casi duplican al PIB mundial.  El  dinero papel comercializado se encuentra en una relación de tres a uno con respecto a su activos de referencia , que en muchos casos , como en el de la construcción, están sufriendo un proceso de devaluación acelerado ( mas de un 25% en los últimos meses). La relación actual entre capital de inversión y capital  especulativo es de  1 a 9.

El 90 % de la energía que consumimos en los países de la OCDE provienen de fuentes energéticas cuya tasa de reposición es cero , que están al borde haber superado su cenit ( si no lo han  superado ya) o que en un máximo de 100 años habrá agotados, al ritmo actual de consumo,  por completo sus reservas. Las materias primas  abióticas no energéticas             ( básicamente minerales)  tiene también una tasa de reposición cero y ven acercarse , a  ritmo vertiginoso, los umbrales de el punto cenit.

El dinero que usamos cada vez vale menos y  la base materiales de nuestro crecimiento se agotan.  El FMI , le Banco Mundial parecen gritar como lo hacia   el otro Marx ( Groucho): ¡”Más madera que esto es la guerra¡”. Esta situación dibujan  las  dos crisis  constituyentes de nuestro tiempo: la especulativa (el valor si referencia) y la ecológica ( el agotamiento de la base física del crecimiento económico) son el exponente de un mismo modelo de  economía nihilista producto de una progresiva inmateralización del valor. La tan cacareada “inmateralización de la economía”  es cierta pero en un sentido muy distinto al que pregonaron sus apologistas. No se trata de que cada vez consumamos menos materia y energía como producto milagroso del “libre mercado” y de los cambios tecnológicos. Sino que cada vez  el valor y los referentes físicos están más desconectados. Y paradójicamente este divorcio lejos de favorecer la eficiencia incrementa de manera exponencial el consumo de materia y de energía.

 Ni el trabajo es ya el referente del valor, como equivocadamente  reivindicaron  muchos marxista que parecían no haber La Crítica del Progre de Ghota. Desde la crisis de 1973  los salarios no han dejado de crecer menos que la inflación. Las turbulencias especulativas y los límites ecológicos del crecimiento no harán sino reforzar esta progresiva devaluación del trabajo y de sus rentas.

La naturaleza nihilista del dominio  de la racionalidad tecnocrática y de la forma capital como valor  fuerón vistas y criticada por  Marx, Nietzsche  o Heidegger. Habíamos conocido sus manifestaciones en  el arte ( siempre anticipatorio) , en la guerra ( siempre tan innovadora) ,  en las  las patologías individuales ( la locura y la criminalidad)o en la  construyo económica de la identidad colectiva ( las clases sociales) pero es  hoy es cuando se nos revela como el canon político dominante. Vivimos como si la nada fuera todo y como si de nada viviéramos; y esa forma de vivir amenaza con  no dejar nada vivo.

Esta doble crisis es extremadamente peligrosa y no hay por que augurar que nada bueno para la vida y libertad salgan de ella de forma automática o fatal. Pero esta crisis es también la condición de posibilidad de su propia superación  (perdón por el reflejo dialéctico). Nada esta escrito y el resto “no tiene por que ser  silencio”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *