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La sentencia de Marta del Castillo y el espectáculo como juez.

carcañoFrancisco Garrido.

Un joven empleado en un empresa de limpieza nocturna; contrato precario, barrio, burra, litrona y el piso que dejo la madre invalida, ya  muerta, para las niñas (el asesino confeso). Una joven  gitana, menor de edad,  que vive en  un barrio suburbial de Camas (la novia  del asesino).Una madre  farota, con menos  escrúpulos que inteligencia; que  saca  dinero al morbo, visitando, con la niña,  carroñeros platos  de televisión (la madre de la novia del asesino). Un cani al que sólo le interesan los perros y los porros (el supuesto cómplice del asesino). Otro amigo, algo menos cani,  del que se sabe  que tiene un  coche  que es de sus padres (él supuesto segundo cómplice del asesino). Un guardia de seguridad de día  y camarero de noche (el hermano mayor del asesino). Una estudiante  de la que dicen que es  sobrina  de uno que fue concejal (la novia del hermano del asesino). Estos son los “influyentes personajes” vinculados al “poder político” que han sido capaces  de poner  al servicio de sus mentiras a la Policía Nacional,  a  la Guardia Civil y finalmente  a la misma  Audiencia Provincial de Sevilla.Eso dicen…

Miles de  mensajes en las redes sociales, centenares de titulares  de periódicos y los especiales informativos de las televisiones, lo difunden: La sentencia del terrible crimen y desaparición de Marta del Castillo es una sentencia dictada por los políticos que quieren proteger a esos “poderosos personajes“, que hemos  descrito. Lo que no consiguió ni Camps, ni Undangarin desde la Generalitat o la Zarzuela,  lo han conseguido este grupito de canis  desde  sus “lujosas residencias”  de Pio XII o Camas: ocultar pruebas, dictar sentencias.

El primero que habló de vínculo con el “poder político” fue el padre de la víctima. Lo entiendo. Entiendo cualquier cosa que diga y lo doy por buena si sirve para mitigar algo, aunque sea un poco sólo, el atroz dolor y la infinita desolación de un padre y de una madre ante   el cadáver asunte de una hija, algo que ni puedo ni quiero  imaginar. Comprendo la rabia ante la fría crueldad de quien ( sea este quién sea) no sólo asesina sino que alarga cruelmente  un duelo imposible, y con ello está matando dia día a día  a todos los que rodearon y quisieron  a Marta. Pero no es de eso de lo que hablamos sino de la infame utilización mediática y  política del dolor y de la desgracia de un crimen horroroso, horroroso como todos.

¿Alguien puede creer en su sano juicio que el Cuco, Samuel o Miguel Carcaño están protegidos por el poder político? ¿Cómo es posible que los medios de comunicación difundan el bulo de  que la Audiencia Provincial  obedece órdenes directas de un misterioso poder político para proteger a estos “ilustres personajes”? Si alguien se toma la molestia de indignarse menos y leer más, podría comprobar cómo la sentencia si de algo peca es de ser excesivamente rigurosa en la condena a Miguel Carcaño, habida cuenta  de las pruebas existentes (o mejor dicho inexistentes). ¿O es que quizás deberíamos renunciar a las pruebas y a las garantías procesales y volver a los “ordalias”, la tortura o quizás mejor al espectacular “linchamiento” en la  plaza pública? .pero bueno no le demso ideas a Telecinco.

Para entender este fenómeno  hay que analizar sus cuasas. La  atracción hacia  el show-business del crimen es el  producto de  la confluencia de dos fuerzas: la busca compulsiva de cuotas de mercado de los medios de la comunicación y el ataque directo al Estado de Derecho y el garantismo penal de la extrema  derecha prefascista, con la complacencia de la derecha conservadora.

A los primeros, los medios, cuanto más morboso y enigmático sea el crimen mejor, pues alarga  y refuerza la intensidad dramática del mismo y atrae más dinero en publicidad. La líneas de defensa de los acusados, sus declaraciones cambiantes y contradictorias, han jugado claramente en coalición con  el “los medios de comunicación” y la histeria colectiva en la redes sociales (cuanto menos palabras admitidas más histeria). Una “mano invisible” ha coordinado a acusados y   a alguno (demasiados) periodistas para desarrollar una sinergia `positiva entre el embrollo, la mentira y la venta de titulares.

A los segundos, la extrema derecha, el espectáculo mediático  les sirve en bandeja  el ataque directo al  corazón del Estado de Derecho que son las garantías procesales (presunción de inocencia, pruebas objetivas, proceso público y contradictorio, derecho a la defensa , etc).  Volver, como algunos quieren, a la “firme convicción” inmotivada del juez”  como eje central  de validez  de las decisiones judiciales  es la antesala de la arbitrariedad y del totalitarismo.Querer cambiar la complejidad de juicio publico por la simplicidad oscura de la convicción individual; es como querer  cambiar la compleja democracia  por  la simplista dictadura. En un momento de crisis tan aguda como la actual el Estado de Derecho es una formidable piedra en el camino de la derecha extrema. Se comienza negando los derechos a los supuestos asesinos  y se termina asesinando al derecho.

La pregunta por las pruebas no interesa, la pregunta por el móvil del “poder político” para encubrir este crimen, tampoco: sólo se oye el griterío de la jauría mediática y virtual que pide venganza sobre quién sea y como sea. Lo importante es que el show no decaiga, que la audiencia no baje. En ese clima de “paroxismo gore”, sólo la brutalidad de las consignas fascistas tienen cabida. Ninguna reflexión serena es posible. Quiero `pensar  que   los  jueces de la Audiencia Provincial de Sevilla sabían que el “fascismo electrónico” iría a por ellos. Y fueron valientes y  leales a la verdad procesal.No sé, no estoy seguro.Pero yo quiero pensar que si. Necesito creer que hay jueces  y que en mi tierra todavía el espectáculo no es el más alto tribunal.

5 Comentarios

  1. En este caso de la ley del menor estoy de acuerdo con el pp

  2. Estoy de acuerdo contigo, pero cuando el padre de Marta habla de presiones políticas se refiere a la novia del hermano de carcaño, cuya madre es un alto cargo de la Diputación de Sevilla

  3. Pueblos en pie!!! Venceremos!!!

    Durante el franquismo distraían a los súbditos del dictador de los auténticos problemas con el periódico sensacionalista “El Caso”, basado en los folletines de sucesos que despertaban el morbo, sobre todo de los más analfabetos funcionales.
    ¡Basta ya de que los media nos programen condicionando nuestra escala de valores, sustanciando lo “real” desde las pantallitas de los que tratan de entretenernos, en una sociedad cada vez más totalitaria, oscurantista y empobrecida! ¡Clausura la telecomeollas, ilumina con tu mirada un libro! ¡Animo, compañeros, existir es resistir, venceremos! ¡VIVA AL-ANDALUSIA INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIA!

    http://www.youtube.com/watch?v=wDWPtmMR_q4&feature=related

  4. Una y otra vez, las niñas de Alcàsser o Marta del Castillo. Idéntico bucle mediático, Mari Luz Cortés o los niños “desaparecidos” de Córdoba. Igual disco rallado para distraer a unas masas cada vez más desproletarizadas y aburridas hasta la náusea. ‘Performances’ o telerrealidad, no dejad, sicarios periodistas en nómina del señorito de madriz, que la verdad os estropee una buena noticia…

    Telespectadores vampirizados por la programación impuesta por el amo que “no se reconocen en la absoluta infamia de haber sido arrojados al margen de la vida”:

    http://www.youtube.com/watch?v=wLxpmjK8pcA

  5. Es lamentable, tras la sentencia, que la derecha política de este país, amparada por el show mediático de casos “tan dolorosos” como éste, pretenda de nuevo, justificar, según palabras de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría, hace unos días, una “profunda” reforma de la Ley del Menor,mano dura!, que se traducirá en la rebaja de la edad penal y el endurecimiento de las penas.Parece que “algunos” siguen creyendo que los problemas sociales se arreglan a base de carcel…

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