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La trompeta del diablo y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía

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Francisco Garrido.14/11/2011.

En Melilla unas niñas musulmanas, convenientemente adoctrinadas por su padre, se niegan  a estudiar música, una asignatura obligatoria. El padre afirma que no se respeta la libertad religiosa, no se le permite educar a sus hijos  en la “fe de sus mayores”. Para estos fundamentalistas islámicos  la música es la “trompeta de Satán´”. Si se aplicaran la misma doctrina que el  Tribunal Superior  de Justicia  de Andalucía  (sala de  lo contencioso) sobre el derecho a la objeción de conciencia  contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía, esas niñas deberían quedar excluidas legalmente  de la obligación de cursar  tan  pecaminosa  materia. Al fin y al cabo según el TSJA la  educación moral es una competencia prioritaria de los padres.

¿Qué cabe dentro de la educación moral y religiosa? Pues  todo lo que los padres o su confección religiosa diga. Ese todo puede ser todo. Depende del capricho irracional de cada una de las religiones, o de la sectas ( salafistas, Opus Dei, neocatecumenales,etc) que dentro  de esta existan. Mañana las asignaturas objetadas pueden ser las ciencia naturales, por el asunto del darwinismo, o la teoría de conjuntos  pues contempla el conjunto vacio  (que tiene como equivalente aritmético al “cero” que está prohibido  o demonologizado en algunas religiones). Si esta lógica ilógica  se extendiera  no estaría en peligro  ya la existencia misma de la educación pública sino de la homologación de títulos académicos. Cada mochuelo a su olivo y cada niño a su parroquia o mezquita.

 Y que nadie afirme que la prohibición de estudiar música es más irracional que mucha de las prohibiciones que ampara la iglesia católica. ¿Por qué tendría que ser más sensato ver al diablo entre los genitales  que verlo en los cuellos de las trompetas?.  La doctrina de la sala vaticana del TSJA no concede el derecho a la objeción de conciencia a los padres católicos  por el contenido contrario a derecho  de la asignatura de Educación para la Ciudadanía sino por qué estima que existe una contradicción entre esos contenidos  y las creencias y competencias  morales de los padres. Ergo, lo mismo que ocurre con la asignatura de música de las niñas melillenses.

La identidad formal y material entre ambos casos es tal que debería dar un mismo resultado o fallo judicial. Pero mucho me temo que tal caso  no ocurrirá pues el TSJA cuando falla en el sentido que falla no dice todo lo que piensa y que constituye el verdadero fundamento jurídico de sus autos sobre esta  y otras materias donde la religión católica anda en juego. Estamos ante un caso del uso de conocimientos  privados  que  invalidan cualquier resolución  judicial. El TSJA actúa sobre la base de lo que la dogmática  del  Derecho eclesiástico  llama Derecho Natural o sea la doctrina católica. La diferencia  con la charia musulmana es clara: la fe católica es la verdadera y la musulmana es falsa  (lo mismo, pero al revés, piensa el cadí musulmán). La infiltración y colonización  del fundamentalismo católico en los tribunales españoles es un carcoma del Estado de Derecho, que abre grietas por donde no solo caben padres opusinos obsesionados con el sexo,  sino  también niños salafistas huyendo despavoridos   de la trompeta del diablo.

Un comentario

  1. ANDALUSÍ LIBERTARIO

    Totalmente de acuerdo contigo, Paco. tan sólo matizaría que al ser una minoría los marroquíes “haciendo el afgano” o, por ejemplo, los asímismo minoritarios Testigos de Jehova que se niegan a hacerse transfusiones, resulta practicamente imposible que su radicalismo pueda serle impuesto al resto de la sociedad.

    Por el contrario, los tentáculos del Vaticano se extienden amplísimamente -y ahora con su hijo predilecto Rajoy al frente mucho más- por judicaturas, ministerios, generalatos, claustros de profesores, mas media, sermones con altavoz y campanazos, etc; por lo que es mucho más fácil que a ti a mí nos hagan sentir culpables de no “hacer penitencias” o “pecadores” de no se qué pajas (es un poner), que surjan mentalidades retrógradas en la mente de analfabetos que se resignan a serlo, porque dada su lacerante miseria no les queda otro orgullo que el fanatismo.

    Aunque si se trata de “satanases”, “luzbeles”, “belcebúes”, “íncubos” o “súcubos”, doctores tiene la iglesia sin necesidad de liarse “trompetas” (atentos al exorcista oficial de vaticano denunciando que hay música que es un “instrumento diabólico”; muy importante, el siguiente vídeo queda totalmente prohibido a quienes puedan sucumbir irremediablemente a ataques de risa):

    http://www.youtube.com/watch?v=TLTS3iL_vEA

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