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La  Yuca  y la fe: la racionalidad de lo irracional

Francisco Garrido. ¿Puede la fe, o lo que es igual el seguimiento ciego, aparentemente irracional, de  creencias tradicionales; ser explicada en términos  de selección cultural? El antropólogo Joseph Henrich  ha propuesto una interesante interpretación bastante verosímil y consistente  de la fe en clave evolutiva. Para ello analiza las prácticas  y creencia entorno a un tubérculo muy importante en la alimentación  de gran parte dela humanidad: la yuca.  Como se sabe ahora racionalmente  la yuca es una planta  muy tóxica que tiene efectos grave (neurológicos) sobre la salud humana si no se somete a un proceso complejo de desintoxicación. Los pueblos originarios que la consumen realizan  un conjunto de rituales y técnicas de  depuración  que no saben explicar r a que motivo obedece; lo hacen por fe en la tradición.

Los individuos no pueden saber  que están evitando una intoxicación  puesto que los efectos patológicos solo aparecen muy a largo plazo.  . Por tanto los grupos heredan unas técnicas  rodeadas de una oscuridad  inducida y no saben  a que motivo obedecen  La cadena causal entre el consumo y la enfermedad es tan lejana  y compleja que ningún individuo o generación  son capaces de establecer una conexión causal directa. Las prácticas se repiten por fe o tradición pero no por utilidad para la salud o cualquier otra .

La hipótesis de Henrich para este fenómeno ejemplar  es que la selección cultural en ocasiones  es mucho más inteligente que los individuos y recubre de irracionalidad  individual a   conductas  que son plenamente  racionales en el plano de especie o colectivo para evitar que la precariedad del conocimiento  individual  y ocasional frustre lo que el acervo evolutivo ha ido aprendiendo por selección cultural.   Dejarse guiar por la opinión o la intuición personal podría conducir a errores fatales. En el  siglo XVII los portugueses exportaron la Yuca a África occidental pero no  las  técnicas y rituales de tratamiento tradicionales;  el resultado es que siglos después la intoxicación por cianuro, proveniente de la Yuca,  sigue siendo un problema de  salud en esas zonas de África.  Estos rituales y técnicas funcionan como un dispositivo de adaptación  de la selección natural que favorecen  la reproducción y supervivencia  de aquellos individuos y grupos que son respetuosos con la fe de sus mayores.

Otros ejemplos de conductas irracionales  basadas en la replicación ciega de la tradición  son el tabú del incesto o el uso del sorteo  en las estrategias de los cazadores recolectores ; ambas creencias y usos  responden a esta misma explicación evolutiva.. La persistencia  universal del tabú del incesto es muy anterior al conocimiento de la relación entre endogamia y enfermedad o  déficit   , así como incluso al conocimiento de  la relación entre la  actividad  sexual y la reproducción ¿Cómo era posible que millones de personas durante miles de años  hayan respetado este tabú sin saber nada ni de sexualidad reproductiva,  ni de genética?

Por el mismo motivo que  los cazadores primitivos sorteaban, y modificaban aleatoriamente, a través de un ritual  simple las zonas donde ir a cazar. La habilidad humana para identificar patrones introducía un sesgo de rutina que hacia replicar aquellos lugares con mayor éxito  en el pasado. Esta repetición  hacia que las presas aprendieran  y buscaran otros lugares.  Para evitar ese efecto de rutina  de la racionalidad individual se imponía la racionalidad colectiva y evolutiva del   sorteo tradicional; a largo plazo las medias de captura eran mucho mejores  con el sorteo que con la rutina.

Esta tesis de Henrich  podría explicar  la aparición y persistencia, hasta nuestros días, de la fe  y  la fuerte carga motivacional que tienen las tradiciones y aquello que parece como incausado  en las relaciones  sentimentales y en los vínculos  de familia o de grupo. Ortega  definía al amor ,en un prólogo a Rojo y Negro de Stendhal; “ como la causa  incausada”  La fe es el resto evolutivo que queda de  un dispositivo de selección cultural especifico que supera en mucho la inteligencia individual en favor de la inteligencia colectiva de especie. A los materialistas nos iría mejor si  ves de dedicarnos  a comprenderlo. EL individualismo ontológico liberal nos ha convencido  que no hay nada más inteligente  que  un cerebro humano  aislado, a ser posible blanco , masculino y con cuenta corriente activa ;  pero sabemos que la inteligencia, una de cuyas expresiones es la fe; no es nada  más que  el efecto de un adaptación emergente hecha de tiempo y multitudes.

 

Henrich, Joseph. The Secret of Our Success: How Culture Is Driving Human Evolution, Domesticating Our Species, and Making Us Smarter.

*La fotografia es de J. Ferreras

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