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MÍTINES, MENTIRAS… Y ESTADÍSTICAS

Andrés Sánchez Hernández

Dice Zapatero en los mítines que hay que cambiar el modelo económico, que hay que “pasar del ladrillo a los ordenadores y la educación”, y que la salida a la crisis está en la “economía verde”. Cuando las cosas iban bien (o mejor dicho, parecían ir bien) no es que mostrase mucho interés en este “cambio de modelo”. Verdes y ecologistas lo sabemos bien, e incluso la ministra Narbona sufrió las iras del presidente productivista, el mismo que presumía de adelantar en renta per cápita a Italia o estar a punto de alcanzar a Francia. Era el “España va bien”, “tuneado” por Zapatero. Tan convencido estaba el presidente que convirtió en cuestión de estado pronunciar la palabra “crisis”. En los últimos días Zapatero ha sufrido una de sus numerosas metamorfosis: ahora se ha convertido en el campeón de la lucha contra la crisis, y el abanderado del “nuevo modelo”. Pero no es eso lo que dicen sus políticas.

Dicen que hay mentiras… y estadísticas. En este caso, parece que las cifras nos van a dar una información más cercana a la realidad que las palabras y declaraciones del presidente. En resumen: el presidente dice que hay que ir a un nuevo modelo. Pues que empiece con su gobierno. Porque por cada euro que destina al “nuevo modelo” dedica 9 a mantener el viejo. Vayamos por partes.

1) Cambiar ladrillos por educación. Muchos lo decíamos cuando teníamos que haber actuado: antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. Burbuja que ignoró el PP (Cascos afirmaba que la subida de precios de la vivienda era señal de la buena salud del mercado y de la prosperidad de los ciudadanos), pero que el PSOE ayudó a hinchar (véase la política urbanística de la Junta de Andalucía y de los ayuntamientos socialistas), y que Zapatero mantuvo durante su primera legislatura. Muerto el perro, se acabó el ladrillo (menos para Santiago Herrero, de la Confederación de Empresarios de Andalucía, que añora el desarrollismo franquista: construcción y turismo)… ¿o no? Veamos el Plan E, el conjunto de medidas del gobierno de España para combatir la crisis. Resulta que dedica 3.800 millones para vivienda y construcción, adicionales a los previstos en otros años y actuaciones, como inversión extraordinaria. A educación… 270. Es decir, por cada euro adicional invertido en educación, para “cambiar el modelo”, ZP destina 14 al ladrillo. Aparte están los créditos, avales y “titularización” de créditos y préstamos hipotecarios.

2) De la crisis a la economía verde. Resulta difícil encontrar medidas de “economía verde” en el Plan E, supongo que debe referirse a 575 millones para energías renovables, y ahorro y eficiencia energética. Cuenta con otros 470 millones para I+D+i, pero conociendo lo que están dispuestos a considerar como “innovación” o “investigación”, no estoy muy seguro de que puedan incluirse en ese nuevo modelo. Lo que está muy clarito es lo que se destina para obra pública menor, los 8.000 millones para jardincitos, zanjas y nuevas carreteras y aparcamientos (y algún tanatorio) para los ayuntamientos. Y 1.200 millones para apoyo a los vehículos (y alguna carretera que no estaba ya en el Plan de Infraestructuras, PEIT). Es decir, 1.000 millones para el nuevo modelo (suponiendo que toda la innovación sirva para ello) y 9.200 para la vieja industria. 9 euros para mantener los sectores de la crisis por cada uno dedicado a las alternativas.

3) El efecto Mateo. Dicen que el neoliberalismo lo inventaron Hayek y Friedman. Deberíamos ir algo más atrás, unos veinte siglos, hasta el evangelista Mateo: “porque al que tiene se dará y abundará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará” (Mateo 25, 29). Zapatero ha hecho su propia adaptación. Decía el dirigente socialista que esta crisis no la iban a pagar los pobres, sino los ricos. Ha debido faltar a varios consejos de ministros. Supongo que iría al que destina 400 millones de euros más para el desarrollo de la Ley de Dependencia, y al que subió las pensiones. Esta medida necesita, para su cuantificación, de un cierto detalle. El Plan E contabiliza el aumento del 6% este año, pero el impacto real ha de evaluarse en unos 650 millones de euros. Aunque en términos corrientes ha sido mayor, no se puede olvidar que se detrae de la “caja” de la Seguridad Social, que entrará en déficit en unos 15 años (contando con que la economía vuelve a crecer a crecer a ritmos del 3%, claro). Por tanto, lo que se da hoy de más habrá que detraerlo de otros recursos dentro de unos años. Así, cabe estimar como “esfuerzo adicional” de “equidad” el de 650 millones, el resto son costes de oportunidad que se pagarán en el futuro. En total, unos 1.000 millones. La mitad de lo que se le da a los 940.000 españoles más ricos, los que cotizan (o cotizaban) por el impuesto sobre el patrimonio. 2.000 millones de euros que se ahorran el 3% de los adultos más ricos de España. Por otro lado están los 6.000 millones que ha supuesto la devolución lineal de los 400 euros por IRPF. Medida que tampoco ha beneficiado a los sectores menos pudientes: de hecho, sólo lo cobran en 42% de los adultos con mayores ingresos. El 58% de los adultos no reciben ni uno solo de los 400: el 58% de los que tienen menores ingresos. A esos consejos de ministros no iría el Presidente. Porque lo que ha conseguido es que el millón de españoles con más recursos se ahorran en impuestos más de 2.600 euros, mientras que los pensionistas más humildes mejoran sus ingresos en unos 300 al año. En resumen, 1.050 millones para la igualdad, y 8.000 millones para la desigualdad. ¡Sin Plan E, España sería más igualitaria!

El Plan E debería derogarse. Esperaba que ese fuese el anuncio estrella de Zapatero en su discurso en el debate “sobre el estado de la nación”. No lo ha hecho: ha vuelto a las andadas y anuncia una “ley de economía sostenible”. Esperaremos a los números. Porque ya empezamos a conocer las cuentas de ZP. Como su “Plan E”, la respuesta “socialista” a la crisis: 2.300 millones de euros para financiar el “nuevo modelo”… a cambio de mantener el viejo con 21.000 millones. 1 para el nuevo, 9 para el viejo; 1 para el nuevo, 9 para el viejo; 1 para el nuevo, 9 para el viejo… Lo dicho, hay mítines, mentiras… y (benditas) estadísticas. Por cierto, hasta ahora hablado de España, ¿y Andalucía? Pues… Eso me pregunto yo. ¿Y Andalucía?

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