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Por una izquierda quirial

grafeno mano racismo

La quirialidad es una propiedad  de  algunos objetos, por ejemplo la mano humana, en los cuales la imagen reflejada en un espejo plano, idealmente realizada, no puede ser superpuesta con ella misma. Dicho en términos más filosóficos: Quiriales son los objetos cuya imagen no es idéntica a sí misma. En los objetos quiriales la superposición sólo es posible a través  de rotaciones y  de desplazamientos, es decir, mediante movimientos con respecto al eje central y original del objeto.

La identidad de un objeto quirial sólo se realiza  en el movimiento y cuando se realiza deviene otra imagen del objeto que de nuevo carece de superposición (de identidad). La reflexión de la letra “p” deviene  en la letra ”q”. Ambas son  quiriales.   La letra “p” seria idéntica a la letra “q” si y solo si pudiera escapar del plano bidimensional a un plano virtual en 3D. Luego la quirialidad no es una propiedad aislada  de los objetos sino de la interacción de los objetos con las dimensiones del plano donde se proyecta.

La izquierda que necesitamos no puede ser idéntica a sí misma: algo estático, inamovible, cerrado, completo, hecho. Cuando  proyectamos  a la izquierda sobre el plano de reflectividad, que no es otro que la sociedad y la acción, los resultados son siempre otros distintos, no simétricos, de aquellos que inicialmente habíamos  proyectado. Esta disimetría entre el proyecto y su realización debe ser vista como una propiedad  constitutiva de la izquierda porque le obliga a un ejercicio permanente de rotación, cambio y  adaptación. Tan negativa es una izquierda fantasma, sin objeto, que va adoptando las imágenes del mundo como propias, y de esa manara es esclava de los poderes que gobiernan esa realidad exterior, como una izquierda simétrica  y estática que pretende forzar  a la realidad a superponerse a la imagen miméticamente. La izquierda fantasma es inútil pero la simétrica y dogmática también. Entre la realidad y el deseo, entre el programa y los resultados hay siempre un hiato, una distancia insuperable que solo se puede adecuar por medio del cambio y así sucesivamente. La identidad abierta de la quirialidad es  el tipo de identidad que necesitamos.

Digo todo esto porque la izquierda que viene tendrá que ser, o de lo contrario no será, una izquierda de gobierno. Se acabaron los tiempos de los ensayos, del flirteo con el espejo narcisista. El tiempo, las urgencias sociales y ecológicas no dan margen para la complacencia.  El  gobierno, entendido éste en un sentido amplio y transpolítico que incluye  el gobierno cotidiano y colectivo de los bienes comunes,  es el espejo, el plano, la realidad donde la mano  a buen seguro no se superpondrá  a  la imagen.

2 Comentarios

  1. Sin duda está usted refiriéndose a la QUIRALIDAD. Por ejemplo, hay moléculas que son QUIRALES. “Quirialidad” y “quirial” no significan nada, que yo sepa. Soy químico y sé de lo que hablo. Un saludo.

  2. ANDALUSI LIBERTARIO

    Pero, Paco ¿cómo va a poder articularse una “izquierda” si ni siquiera en el Estado centralista que nos sojuzga hay una Democracia? ¿No quieres darte cuenta que no vamos a inventar a estas ‘jarturas’ del curso la cuadratura del círculo? Y no te lo digo yo, ni siquiera alguien independentista, sin embargo lo afirma con coherencia incontrovertible en ANDALÚ claro y distinto:

    http://www.youtube.com/watch?v=hUnG_0VUsOs

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