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¿Qué pasó con las cajas de ahorros andaluzas? Una explicación: el consenso siciliano

carmen laffon

 

Francisco Garrido.

En el año 1999 se presentó una denuncia contra CajaSur  ante el Banco de España y ante la Consejería de Economía de la Junta de Andalucía. En esta denuncia se informaba a las autoridades monetarias de las  múltiples irregularidades de la caja cordobesa, de los movimientos especulativos, las inversiones inmobiliarias e incluso de la más  que probable conexión con el lavado de dinero negro. También se denunciaba que la situación financiera de la caja estaba al borde  de la quiebra. Ni el Banco de España, ni la Consejería de Economía , de “fuerzas vivas” de Córdoba con la Iglesia al frente e Izquierda Unida y los sindicatos en la retaguardia, reaccionaron indignados, entonces los indignados eran otros,  ante lo que calificaron de ataque contra la economía cordobesa.

En los años posteriores a esta denuncia la entonces consejera de economía trato de sacar adelante un proyecto de caja única, nadie, salvo Los Verdes, le apoyó. Cada partido o sindicato  se dedicaron a exacerbar el localismo y denunciar supuestas “operaciones imperiales”  de Málaga  sobre Sevilla y  Granada, de Sevilla sobre Granada y Málaga, de Sevilla sobre Córdoba y así hasta enfrentar a todos contra todos. Desde el PP hasta IUCA, desde  la patronal hasta los sindicatos se juramentaron para morir defendiendo la independencia de cada una de las cajas locales. Las cosas de la  vida,  no se quería depender de Sevilla o Málaga pero se ha terminado  dependiendo de Barcelona, Bilbao o Madrid. Para ese viaje no hacían falta esas alforjas  Por ejemplo, la sevillana CajaSol no quería vincularse a Málaga  y  es hoy una sucursal de la Caixa.

El proyecto de  Magdalena Álvarez  de  una  caja  única andaluza era correcto  pero imposible por contradictorio; ¿para  que servía una caja única dedicada a financiar el ladrillo y la especulación, cuando no la corrupción? Para ese modelo de banca y de desarrollo  la caja única era un estorbo, nadie la quería. Las distintas mafias locales, compuesta  por una red de empresas, bancas, partidos y sindicatos que se organizaban en torno al consenso siciliano del ladrillo; vivían mejor  en la atomización localista que en la cooperación andaluza.

Las cajas de ahorro desoyendo su vocación original y  violando el mandato que tanto la ley como sus propios reglamentos establecían, se convirtieron en la infraestructura financiera  de la especulación urbanística  y en muchos casos de la corrupción política. La expropiación de la cajas andaluzas a manos de entidades ajenas a Andalucía   y la desnaturalización de sus funciones y objetivos sociales fundacionales eran dos  efectos que se retroalimentaban mutuamente. En los consejos de administración de las cajas andaluzas  el 50 % de sus miembros eran representantes políticos, patronales y sindicales que no actuaron  guiados  por una lógica política (ya fuera esta partidaria o ideológica)  sino por los intereses  de las  elites económicas  provinciales en  alianza  con las grandes corporaciones de la construcción y la finanzas españolas.  

Esto explica el “consenso siciliano” que había entre PP, PSOE , IU , PACCOO, UGT, CEA  en cada una de las cajas como si la confrontación electoral o la lucha sindical hubiera desaparecido por momentos. Las catas sobre las votaciones  en las decisiones de los consejos de administración  no plantean duda laguna. Un exponente   esperpéntico de estos consensos sicilianos fue la santa  alianza entre curas y comunistas en Córdoba en la defensa de CajaSur. O la increíble oposición de los andalucistas  a la creación de una caja única andaluza. Ver parar creer.

La deriva de las cajas de ahorro son un ejemplo claro de lo que ocurre cuando los intereses privados más los mitos neoliberales (todo lo público es ineficiente, el dinero es un producto mercantil, los mercados se auto regulan solos)  capturan una entidad pública y la pone a su servicio. No es la gestión política de las cajas las que las han conducido al desastre sino la gestión privada de unos recursos públicos. Las cajas no se han vendió a pique por que se politizaron sino por todo lo contrario por que se despolitizaron y abordaron los objetivos políticos en virtud de los objetivos mercantiles.

 Y aquí estamos  sin cajas, sin dinero  y con muchas, muchas deudas. Aquí nos han conducido un conjunto de falsos profetas y una manada de sinvergüenzas e idiotas  a partes iguales. Pero aquí estamos fundamentalmente por que  el modelo de desarrollo basado en el monocultivo del ladrillo  y la centralización en Madrid de los reúsos financieros así lo requería. Necesitamos lo contrario de lo que hemos hecho; una banca andaluza pública y política. Lo dijimos cuando nadie lo quería ver, en medio de la fiesta, pagamos caro  políticamente tal osadía. Lo decimos ahora cuando todo el mundo  lo siente, aunque muchos siguen sin verlo.

Un comentario

  1. Nace como tal en 1992, después de la fusión de tres cajas de ahorros importantes de la comunidad, Caja de Ahorros Provincial de Albacete, Caja de Ahorros Provincial de Cuenca y Ciudad Real y la Caja de Ahorros Provincial de Toledo, dejando a la Caja de Ahorros de Castilla-La Mancha como la única caja de ahorros con sede en la comunidad junto a Caja de Guadalajara.

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