Portada / Democracia / Retóricas de la intransigencia
Por Francisco Garrido: "Todos estos argumentos retóricos persiguen alejar a la ciudadanía de la política y de los asuntos públicos. De esta manera se fomenta un estado de desconfianza y miedo. profundamente reaccionario. Basado en datos falsos se incita a la ruptura y el alejamiento de los ciudadanos de la racionalidad pública y de los intereses colectivos"

Retóricas de la intransigencia

guardia-civil

 Albert O. Hirschman,  en un estudio sobre  la  argumentación conservadora ,  identifica tres tipos de falsos argumentos  que utiliza   el discurso reaccionario frente los cambios y transformaciones progresistas : la perversidad, la futilidad  y  el riesgo. De tal modo que todo cambio o  revolución  social  está condenada  a producir lo contrario de lo que buscó (perversidad); a generar un coste elevadísimo e innecesario (futilidad);  o  a producir una serie de riesgos  de violencia y autoritarismo  evitables ( riesgos). Por medio de esta “retórica  de la intransigencia”   el discurso reaccionario trata de eludir el debate frontal con el discurso progresista para ganarle la mano en  el asunto de la utilidad de los medios. De esta forma intenta reapropiarse la hegemonía ideológica no mediante la demostración de la superioridad de la argumentación conservadora, sino a través de la desactivación de la utilidad de las transformaciones sociales.  Se trata de una habilidosa impugnación del método y no del fin a sabiendas de que si se  deslegitima el medio se desactiva también el mensaje.

Esta retórica ha tenido un éxito  arrollador en España y su obra cumbre es el discurso sobre “la modélica  transición democrática” española. No en balde no hay reaccionario que en el mundo exista, que no  haya acudido rápidamente a  adoptar la  transición española como el modelo ideal de cambio social. No se cuestiona el objetivo ( la democracia) pero si el medio y los actores. Nada de cambios bruscos, de  mirar para atrás, de justicia reparadora, de protagonismo de los actores sociales o de las multitudes anónimas, de conquista popular de las libertades. El protagonismo  (“el motor” en el argot retórico) del cambio es el Rey, Suárez, los tecnócratas del Opus Dei, la responsabilidad de las fuerzas armadas y “la serenidad y madurez del pueblo español”. Obsérvese que al pueblo le toca el papel de observador (no de protagonista), sereno ( quieto y no activo) y de maduro   (adverso al cambio) y nunca  de  agente  de la transformación.

El resultado del triunfo de esta “retórica de la intransigencia” a la española es una devaluación brutal de la calidad democrática y de la cultura política española. Los enormes obstáculos que se están encontrando  los  muy loables  intentos de recuperar la “memoria histórica “, son un buen ejemplo de las consecuencias políticas de haber dado por bueno el cuento reaccionario de la “transición modélica” con su príncipe bueno incluido. No se puede mirar para atrás hay que pensar en el futuro, dicen los hijos putativos de la retórica de la transición.

En una cultura política  como  esta, basada en argumentos retóricos y en una amnesia selectiva, puede hacer fortuna todo tipo de bulos y falsos tópicos  que enturbian el debate político y que se presentan ante la opinión pública como sólidos argumentos  contrastados empíricamente. Aquí, como el chiste de la esposa infiel”, si nos hemos creído el cuento de la transición, ¿por qué no nos vamos a creer otros cuentos menos escandalosamente falsos como el de la abstención imparablemente creciente; el de la presión fiscal más alta de Europa; el del gasto público excesivo o el de la impunidad de una delincuencia imparable debido a una falta de seguridad ciudadana y a  una legislación muy suave?

Todos estos argumentos retóricos persiguen alejar a la ciudadanía de la política y de los asuntos públicos. De esta manera  se fomenta un estado de desconfianza y miedo, profundamente reaccionario. Basado en datos falsos se  incita  a la ruptura y el alejamiento de los ciudadanos de la  racionalidad  pública y de  los intereses colectivos. A esta estrategia contribuye, en  este caso de manera inconsciente y por ello bastante  estúpida, ciertas “retóricas de la conspiración” propia de mucho de los  discursos de la izquierda y de los progresistas. Pero sobre esta “retórica de la conspiración” , complementaria de la “retórica de la intransigencia”, hablaremos   en otra ocasión. 

La abstención imparable como desafección de la democracia.  

El primer argumento retórico dice que abstención no ha dejado de creer en España desde la transición: “cada vez se abstiene más gente”. Este mito ha sido muy difundido en los medios de comunicación entre lo que podríamos llamar la “cultura política tertuliana”. La explicación de este crecimiento imparable de la abstención se atribuye al descontento con “este modelo de democracia, con la clase política, con la partitocracia, con el bipartidismo , con las listas cerradas, con la corrupción imperante, y otras explicaciones ideológicas”.

Como se pude observar en los datos  siguientes, extraídos de los datos oficiales del Ministerio del Interior, ninguno de los dos mitos se sostiene. Es decir los dos son falsos pues no pueden ser ciertas las explicaciones causales de hechos que no existen:

 – La abstención media es del 25, 94%.

 – La variación inter-elecciones es de una insignificante tendencia al crecimiento del 0,44%.

 – Entre 1977 y 1996 (casi veinte años después) la abstención creció sólo un 1% y entre 1977 y el año 2004 ( casi treinta años después) no llegó al 3%.

 – Si tenemos en cuenta algunos factores correctores estadísticos, demográficos y políticos de la España de 1977 es muy probable que el porcentaje real de abstención en el 2004 haya sido inferior al de 1977.

 – Los abstencionistas cuando deciden acudir a las urnas, votan a la izquierda moderada (PSOE; 1982, 1993, 2004, 2008) e incluso a la derecha moderada (UCD o el primer PP de Aznar; 1977, 1996). Es más: en las elecciones que porcentualmente menos electores se han abstenido (1982) fue aquella donde la izquierda del PSOE tuvo uno de sus peores resultados. Esta tendencia se confirma tanto en las elecciones del 2004 , como en las del 2008.

 – Las diferencias en los índices de abstención viene marcado por el tipo de elecciones ( legislativas, municipales autonómicas, , europeas) y por la coyuntura de cambio y lo incierto del resultado.

 – Los electores votan más cuando se eligen opciones que gobiernan centros tradicionales de gran relevancia política (estatales y municipales) y menos cuando estos centros son menos reconocidos como relevantes (autonómicas y europeas). Votan más cuando el  resultado es muy incierto y menos cuando el resultado está cantado. Votan más cuando hay una alta probabilidad de cambio y menos cuando las expectativas  son de continuidad.

El  elefantismo del sector público: muchos funcionarios y pocas empresas.

La retórica conservadora dice que en España  hay un sector público muy grande,  y que tenemos demasiados  funcionarios y pocos empresarios con relación a los países más desarrollados y la Unión europea. ¿Cuál es la realidad?

El estado español tienen menos funcionarios que la media de la UE:   un 9 % de su población activa empleada en el sector público y  en la UE un 16%. El número de personas que es empresario  en España (10,64%) es  mayor que la media de la UE (9,78%) y de aquella que trabaja para el sector público. Y estamos hablando de personas que trabajan  para el Estado de bienestar , muchos de ellos (el 72 %) no son funcionarios sino personal  laboral o estatutario. Funcionarios sólo hay  un 2,3 % del total de la población ocupada en España.

Por tanto es falso que nuestro sector  público sea  muy grande. Y es falso también que las dimensiones del sector público amplio  este reñido con  altos niveles de competitividad  u desarrollo económico. Países más competitivos  que España tienen sectores públicos mucho mayores. Éste es el caso de Noruega con un 26% de funcionarios, el  de  Suecia con el 22%  o el de Finlandia que tiene el  19%.

En un reciente informe de una empresa ideológica  (véase consultoría y escuela  de negocios) denominada  EAE Business School , encontramos un ejemplo claro de la argumentación retórica conservadora sobre este tema. En este informe se afirma que  en España ha crecido en los últimos ocho  años un 37% el número de funcionarios (en realidad de empleados públicos) frente al 33% de media de la UE. Pero no dice que aún así después de este crecimiento,  estamos  a 7  punto por debajo de la media europea en porcentaje de funcionario con respecto al total de la  población empleada. Ni tampoco  dice  que  el aumento del nivel de crecimiento de empleados públicos en España, que el informe supuestamente denuncia,  es parte del   esfuerzo necesario, y  claramente insuficiente, para  avanzar en la convergencia  con Europa en cuanto a  los indicadores  sociales españoles. Convergencia que ninguna fuerza política o social ( incluida la patronal) niega públicamente.

 Por cierto que es este mismo informe, por la boca muere el pez,  se rebate  casualmente el tópico conservador de una “Andalucía subsidiada” donde el dinero se gasta  en funcionarios. Las comunidades autónomas  a las  que más caro les cuesta el funcionariado son el  País Vasco y Navarra. Andalucía ocupa un puesto intermedio y discreto habida cuenta de  la extensión de su territorio y población.

España ni siquiera es líder en gasto público. La media Europea es del 46% del PIB y el gasto español es del 38,8 %. Italia, con el liberal Berlusconi gasta un 48% (más de diez puntos sobre la socialista España).El  Reino Unido, tras Tatcher y Blair,   gasta todavía casi un 6 % más que España ( 44%). Suecia destina al gasto público  un 52% de su PIB , Dinamarca un 50%  y Holanda un 45%.

La presión fiscal en España es asfixiante.

La presión fiscal en España (32,8%) está 6 puntos por debajo de la media de la Unión Europea, que es del 39%. Alemania ronda el 40% de presión fiscal y Francia supera el 43%. La presión fiscal actual (2009) es menor que la que había con el PP en el año 2004. España tiene el IVA general   ( 16%) más bajo  que  todos los países de la UE (19,12%) y uno de los IVA reducido ( 1,5 punto menos de la media europea) que se aplica a más sectores y actividades. Por cierto fuera poco en España existe el IVA supereducido  ( 4%) que se aplica  a productos de primera necesidad  y que no existe en Alemania  o Francia

Los ingresos públicos del Estado español suponen sólo el 39 % del PIB, mientras en la media europea estos ascienden al  45,1 % del PIB. Finlandia  obtiene  el 53%, Suecia el 59 % y Francia el 50 % del PIB. Por el contrario el fraude fiscal está evaluado como uno de los más importantes de Europa Se calcula que son unos 25000 millones de euros lo que deja de ingresar el Estado español por fraude fiscal.

Según la Unión Europa la economía sumergida en España ronda el 25 % del PIB. Un Estudio de Consumer, del Grupo Eroski  afirma que seis de cada diez inmobiliarias aceptan mediar con dinero negro en operaciones de compraventa de vivienda. El dinero en metálico en España supone el 10% del PIB, frente al 5% de la “zona euro” y el 6% de Estados Unidos, y ello a pesar de que España dispone de una de las redes de cajeros automáticos y sucursales bancarias más utilizadas de Europa.  Los billetes de 500 euros que  circulan  actualmente en España son  111 millones de euros , cuantía que supone un 30% del total emitido en la Unión Europea y el 64% del valor total del efectivo en manos de los españoles.

Si todos estos datos son ciertos cuál es entonces  el problema fiscal español ¿demasiado presión fiscal o demasiado fraude?. Qué necesitamos  ¿más presión fiscal y menos fraude?

El  sistema punitivo (policial, judicial y  pena)l es el más permisivo de  Europa (“entran por una puerta y salen por otra”).

España destina  el 2,10% de su gasto público a seguridad (policía y prisiones) frente al 1,20 de media de la Unión Europea. España tiene más policías por habitante que la media  de la UE y  es el país que tiene más presos (más de 76000) de toda la UE. Por el contrario es uno de los países con la tasa más baja  de delitos. El número de presos desde el año 1990 al año 2008 creció  un 137 % y ha pasado de 32000 presos en el año 1990 a 76000 en el año 2008. Por el contrario el número de delitos por cada 1000 habitantes  ha crecido  solo un punto y medio (de 45 a 46)  desde el año 2000 al 2008. Los homicidios dolosos y asesinatos  (el “delito índice” que es más difícil de adulterar estadísticamente)  han descendido de los 3,9 por cada 100.000 habitantes del año 2000 a los 2,1 del año 2008.  La tendencia al descenso se produce también en delitos como el robo con violencia, el asalto a domicilios, los tirones o los robos de coche: todos sin exclusión bajan su tasa espectacularmente desde la año 2000 al 2008.

En cuanto a la eficacia policial  hay que decir que la tasa de detenidos ha pasado de  126 a 159 por cada 1000 habitantes entre el año 2000 y el 2008; es decir los detenidos han aumentado en un 27 % en estos últimos ocho años. El porcentaje de casos esclarecidos  ha pasado del 27,6 % al  38 ,3% ( un aumento del 40% de la eficacia policial). Las dotaciones policiales han pasado de 120.00 miembros (policía y Guardia Civil, no contabilizados policías locales y autonómicas) a 142000 (un incremento del 52%).  Y por último, España ocupa uno de los lugares más bajo de criminalidad de la UE y de la OCDE. España es el país 11  de la UE de los 15 con menso índice de delitos ( 24 puntos por debajo de la media europea)  y ocupa  el puesto 64 a nivel mundial.

¿Cómo se puede explicar que un país tenga las tasas más bajas de delito y las más altas de detenidos,  policías y presos? La tasa de presos es de las más altas del mundo ( la décima en concreto) con 176 presos por cada 100.000 habitantes ¿Por qué el país que es el número 64 en delitos es el décimo en presos? ¿Cómo es  esto posible si vivimos, según la retórica reaccionaria dominante,  en un sistema penal, judicial y policial tan benigno para el delincuente? ¿No será que  el problema es el inverso y ocurre que la asimetría entre delito y  represión obedece a qué tenemos uno de los sistemas más irracionalmente punitivos de Europa? ¿No habrá que darle la razón a aquel viejo, y un tanto etílico , todo hay que decirlo,  lema juvenil y nuestro problema es que hay “mucha policía y poca diversión” al contrario de lo que dicen los conservadores?

Fuentes estadísticas: INE, Eurostat, OSE, IEF,Anuario estadístico del Ministerio del Interior 2008.

8 Comentarios

  1. Se están viendo últimamente demasiadas mayúsculas por aquí. Espero que no se impongan los gritos.

  2. ESTADO CARCELARIO Y REPRESOR DE PEPERO-$OCIATA$+ SUS MAMPORREROS DE IU!!! POR UNA DEMOCRACIA REAL Y PARTICIPATIVA YA!!! FUNCIONARIOS, POLITICOS Y BANCARIOS IGUAL A PARASITOS, MANGANTES Y FALSARIOS!!! PATRIA ANDALUZA LIBRE O MUERTE, VENCEREMOS, VENCEREMOS, VENCEREMOS!!!

  3. José María Solís

    Muy de acuerdo con tus apreciaciones. Sólo indicar que en Andalucía en las elecciones municipales mientras mayor es la población menos se vota. En las últimas elecciones municipales(2007) en Sevilla, 54,61%, Málaga, 50,17%, Córdoba, 55,77%, Granada, 56,8%, Cádiz, 51,6%, Almería, 51,74%, Huelva, 52,24% y no capitales: Jerez, 57,35%, Dos Hermanas, 45,77%, Marbella, 59,51%, Algeciras, 45%, La Línea, 53,09%, El Ejido, 57,33%… O sea, en las grandes ciudades andaluzas, en ninguna se llegó al 60% de participación. La derecha vence en las ciudades, si, pero siendo la abstención la opción mayoritaria. Saquen conclusiones y me lo explican.

  4. No se trata de “nos quejemos por gusto “.se trata de que algunos, yo no desde luego, se quejan equivocadamente de cosas que no existen: No hay una abstención imparable, no hay una presión fiscal superior a la europea o la de los países de la OCDE, No hay un gasto público mayor que la media europea, ni tenemos más funcionarios que nadie. No hay una situación de inseguridad ni de impunidad de los delincuentes. Es radicalmente falso que los países que tienen menos presión fiscal, menos gasto publico, menos gasto social o menos funcionarios tengan un nivel de desarrollo económico ( PIB), de desarrollo social (indicadores de bienestar. o igualdad, índice de Gini, por ejemplo) o de competitividad en los mercados internacionales. Los tres primeros países con el mejor índice Gini del mundo son Finlandia, Suecia y Noruega. ¿ le recuerdo la presión fiscal y el porcentaje de gasto público de estos países? ¿Esto significa que la situación es óptima? Ni muchísimo menos. Lo que estos datos indican es que tenemos serios problemas pero no son los que la retórica conservadora nos quiere inculcar sino exactamente los contrarios . Hay que quejarse claro que si pero no por gusto ni disgusto sino por razones y objetivos reales, necesarios y sensatos. Quejarse para que aumente el gasto social y público que es claramente insuficiente, para que se incrementen los ingresos públicos combatiendo el fraude y aumentando selectivamente la presión fiscal, para que se fomente la calidad y la cantidad de la participación democrática , para que se modifique un sistema penal irracionalmente punitivo.
    En este último asunto, el de la impunidad y la inseguridad (“entran por una puerta y salen por otra”) hay un consenso científico en el campo de la criminología sobre los excesos punitivos del sistema penal español. Si lee los trabajos del Instituto Andaluz de Criminología lo podrá comprobar. Solo añadir que cada vez (y ha , que ha cometido un delito antes de 1995 ( año de la aprobación del código penal vigente ) ,se le da a elegir ( en virtud del principio penal de retroactividad in bonan `partem) si quier que le apliquen las penas del viejo código penal (que es el código del franquismo) o del actual, en la inmensa mayoría han elegido el anterior. ¿Por algo será no?. España tiene una tasa de presos que es equivalente a México o Brasil ¿no le parece que los índices de delincuencia son muy distintos?
    Agarrase a un error irrelevante en el cálculo del porcentaje pues se ofrecen las cifras absolutas ( estos datos aparecen en el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior 2008. pág 203) y no puede haber por tanto intencionalidad maliciosa sino simple error material) indica que o no sea entendido nada o no se quiere entender

  5. No se trata de “nos quejemos por gusto “.se trata de que algunos, yo no desde luego, se quejan equivocadamente de cosas que no existen: No hay una abstención imparable, no hay una presión fiscal superior a la europea o la de los países de la OCDE, No hay un gasto público mayor que la media europea, ni tenemos más funcionarios que nadie. No hay una situación de inseguridad ni de impunidad de los delincuentes. Es radicalmente falso que los países que tienen menos presión fiscal, menos gasto publico, menos gasto social o menos funcionarios tengan un nivel de desarrollo económico ( PIB), de desarrollo social (indicadores de bienestar. o igualdad, índice de Gini, por ejemplo) o de competitividad en los mercados internacionales. Los tres primeros países con el mejor índice Gini del mundo son Finlandia, Suecia y Noruega. ¿ le recuerdo la presión fiscal y el porcentaje de gasto público de estos países? ¿Esto significa que la situación es óptima? Ni muchísimo menos. Lo que estos datos indican es que tenemos serios problemas pero no son los que la retórica conservadora nos quiere inculcar sino exactamente los contrarios . Hay que quejarse claro que si pero no por gusto ni disgusto sino por razones y objetivos reales, necesarios y sensatos. Quejarse para que aumente el gasto social y público que es claramente insuficiente, para que se incrementen los ingresos públicos combatiendo el fraude y aumentando selectivamente la presión fiscal, para que se fomente la calidad y la cantidad de la participación democrática , para que se modifique un sistema penal irracionalmente punitivo.
    En este último asunto, el de la impunidad y la inseguridad (“entran por una puerta y salen por otra”) hay un consenso científico en el campo de la criminología sobre los excesos punitivos del sistema penal español. Si lee los trabajos del Instituto Andaluz de Criminología lo podrá comprobar. Solo añadir que cada vez (y ha , que ha cometido un delito antes de 1995 ( año de la aprobación del código penal vigente ) ,se le da a elegir ( en virtud del principio penal de retroactividad in bonan `partem) si quier que le apliquen las penas del viejo código penal (que es el código del franquismo) o del actual, en la inmensa mayoría han elegido el anterior. ¿Por algo será no?. España tiene una tasa de presos que es equivalente a México o Brasil ¿no le parece que los índices de delincuencia son muy distintos?
    Agarrase a un error irrelevante en el cálculo del porcentaje pues se ofrecen las cifras absolutas ( estos datos aparecen en el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior 2008. pág 203) y no puede haber por tanto intencionalidad maliciosa sino simple error material) indica que o no se ha entendido nada o no se quiere entender que es como actua la retórica de la intransigencia

  6. Es evidente, pues, que nos quejamos por gusto y estamos en Europa en el puesto que estamos porque somos muy humildes.
    ¿Y porqué asocias todo eso tan bueno con los tricornios?

    “Las dotaciones policiales han pasado de 120.00 miembros (policía y Guardia Civil, no contabilizados policías locales y autonómicas) a 142000 (un incremento del 52%)”. Incremento 18.3333333%; lo siento y es una muestra.

  7. Me encanta, muy clarificador. Muchas veces nos liamos escibiendo largos textos, muy enrevesados, y no hacemos un necesario análisi sintético y esclarecedor de los verdaderos problemas y sus posibles soluciones, aportando a la sociedad un argumentario necesario para defendernos a su vez, de los ataques reaccionarios, la mayoría de los cuales están vacíos de contenido real, pero llenos de demagogia y palabrería fácil.

  8. Me parece un artículo clarificador sobre un contexto muchas veces invisible por evidente.
    Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *