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PAZ EN LA SANGRE

Streyiqa

Tragedia de ayer y hoy en 6 cuadros y 3 paradojas

 

 

 

 

 

IMAGEN: Guernica (350x777cm), Picasso 1937

Hace casi un siglo -igual que hoy- el mundo se embarcaba en un nuevo desorden mundial bajo el terror fascista y ante el inmovilismo del mundo civilizado. Andalucía fue carne de cañón en tan descalabrado experimento. Sin embargo, la heroicidad recae -como de costumbre- más allá de Despeñaperros. Ni siquiera la Desbandá logró inspirar la obra más conocida del malagueño más universal: el Guernica de Picasso.

CUADRO PRIMERO: GESTACIÓN

En enero de 1937, Picasso recibe en París a una delegación del gobierno español que le encarga oficialmente una obra monumental para la exposición universal (París 1937) en apoyo de España y como denuncia de la barbarie franquista. El encargo daría lugar a una de las obras más conocidas del genio andaluz, icono universal del pacifismo: el Guernica, la obra de arte más visitada del Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y una de las diez más vistas a nivel mundial.

 

 

IMAGEN 1, GUERNICA Reina Sofía, 2011 https://www.museoreinasofia.es/actividad/30-anos-guernica-espana

El encargo se gesta en otoño del 36, se formaliza a principios de enero del 37 -en pleno asedio a Málaga- y se calcula que lo pinta en menos de un mes (del 11 de mayo al 4 de junio) un tiempo récord para una obra descomunal (7’75 metros de ancho por 3’50 de alto). Durante los cuatro meses que transcurren desde el encargo hasta que empieza a pintarlo, Picasso, con 55 años y una complicada situación personal -separado de su esposa, con dos amantes, una hija de dos años y un hijo adolescente- tiene que encontrar un estudio lo suficientemente grande como para albergar un bastidor y un lienzo de semejante tamaño y todo el material necesario; aparte de plantear tema, composición y elementos que darían forma final a la obra.

CUADRO SEGUNDO: LA DESBANDÁ

A un mes de recibir el encargo, se comete la masacre de la desbandá (6-8 febrero) y 5 semanas después se registran los primeros bocetos (18 abril), es decir: antes del bombardeo de Gernika (26 abril). Sin embargo, el relato oficial cuenta que la inspiración sólo le llega a Picasso una semana antes de empezar el cuadro, al leer en la prensa las noticias de la matanza de Gernika. Una inspiración que aparentemente no había sabido encontrar en uno de los mayores éxodos y carnicerías de la guerra civil perpetrada -na menos- que en su Málaga natal. Aparentemente, la sangre malagueña no llegó a manchar el lienzo en blanco de su genio más universal.

 

 

IMAGEN 2: estudios de Picasso; A y B, 18 abril de 1937; C, 19 abril de 1937

 

La población andaluza, aterrorizada y masacrada desde el funesto 18 de julio anterior, se había ido refugiando donde buenamente pudo. En Málaga, se había ido concentrando un enorme contingente de refugiados venidos de comarcas del interior, del campo de Gibraltar e incluso de Sevilla y Huelva. Los bombardeos y acosos despiadados que la ciudad venía sufriendo desde el verano se recrudecieron, así como las amenazas de los traidores. A principios de febrero, la población civil, presa del pánico -mayormente ancianos, enfermos, mujeres y niños-, comienza un éxodo masivo a pie por la carretera de Málaga a Almería, a lo largo de la costa mediterránea, donde es masacrada por una amalgama de fuerzas franquistas, nazis y fascistas ante la inacción del gobierno de España y de las potencias aliadas. El número final de víctimas de la masacre sigue siendo una aproximación. El carnicero de Sevilla presumía de 250.000 víctimas mortales en los tres días que duró la matanza.

CUADRO TERCERO: HORCHATA EN LAS VENAS

Las potencias extranjeras, lideradas por Francia, habían optado por un pacto de no intervención, una especie de huelga de brazos caídos justificada por un distanciamiento equis que hoy llamaríamos equidistancia y que aún cuela: tan malos son la ley y el orden constitucional como el caos y la tiranía sin ley de los traidores fascistas. Los líderes del mundo supuestamente civilizado -que probablemente no llevaban la paz en la sangre sino horchata en las venas- habían decidido mirar para otro lado, dar la espalda a España y entregar la paz y la sangre españolas a la inquina carnicera de las hordas franquistas con sus mercenarios coloniales y la ayuda de la artillería enviada por Hitler y Mussolini. Para entonces, el fascismo ya había dado avisos explícitos de sus anhelos expansionistas. Pero nuestros vecinos consideraron que no había que oponerse, que había que dejarles hacer, tal vez con la esperanza ingenua de que la sangre andaluza saciaría la voracidad criminal del fascio; tal vez con la excusa embustera de que la paz derramada era el mal menor.

 

 

IMAGEN 3 – la huída de Málaga/Palestina

 

 

Ha pasado casi un siglo desde entonces y parece que no hemos aprendido nada. El mundo sigue justificando que una potencia amenace a enemigos y aliados, invada países, masacre a civiles, destroce infraestructuras y saquee patrimonios. Y no ya, como entonces, con una distancia equis, sino aferrándonos a que tal potencia invasora, genocida, arrasadora y saqueadora es nuestra principal aliada, nuestro mal menor. De nada sirve que tal potencia nos destruya infraestructuras vitales, nos declare la guerra (comercial, de momento), nos extorsione y nos azuce a un conflicto bélico en nuestro territorio mientras su líder ridiculiza abiertamente a nuestras instituciones y hace mofa de nuestros representantes. Ahí seguimos aferrados a la no intervención, a mirar para otro lado, a la huelga de brazos caídos y al distanciamiento equis. Horchata en las venas.

CUADRO CUARTO: PAZ EN LA SANGRE

Finalmente, el mundo consiguió poner freno a la barbarie fascista, no mediante un pacto de no intervención -ni mucho menos- sino todo lo contrario: mediante la unión y la acción conjunta tras una guerra mundial devastadora. En septiembre de 1939, Reino Unido y Francia finalmente declaran la guerra a Alemania. Para entonces, Hitler ya se había anexionado Austria, Checoslovaquia y Polonia y España había caído bajo la sinrazón traidora del franquismo. La paz mundial ya se desangraba a raudales por la falacia de una raza superior. Hubo países que tardaron aún más en aliarse mientras los nazis campaban a sus anchas por gran parte de Europa y del mundo, incluyendo Francia y Rusia y bombardeaban el Reino Unido. Los datos finales de víctimas mortales de la 2ª guerra mundial se calculan entre 30 y 85 millones a nivel mundial (Google). No sabemos cuántas de ellas se habrían podido salvar de haber intervenido a tiempo en lugar de pactar la no intervención; cuánta sangre y cuánta paz se podría haber salvado mediante una acción conjunta a tiempo.

 

 

IMAGEN 4, líderes del mundo de ayer y hoy: horchata en las venas

 

Obviamente, como en la 2ª guerra mundial, España se mantuvo neutral entre comillas, la sangre de las matanzas franquistas hay que computarla aparte. Pero los crímenes franquistas resultan mucho más complicados de contabilizar que los de nazis y fascistas por la impunidad que los protege aún a día de hoy, 90 años desde el inicio de la llamada guerra civil y 50 desde que se extinguiera la vocecilla atiplada del tirano traidor. Se calculan entre 500.000 y 750.000 las víctimas mortales a nivel estatal (1936-1939), siendo la andaluza la población más afectada con una estimación de más de 45.000 víctimas registradas en fosas comunes y más de 30.000 represaliadas (datos Google). Ignoramos el número real de fosas y de víctimas, mucho menos cuántas de ellas se podrían haber evitado si se hubiera intervenido a tiempo. Pero lo que se pactó no fue intervenir, sino todo lo contrario: se pactó dejar correr la sangre y verter la paz en la arena.

CUADRO QUINTO: CARNE DE CAÑÓN

España hizo de conejillo de indias en un experimento sanguinario donde el fascismo midió, no sólo la eficacia y el poder destructor de sus armas, sino también la permisividad, la pasividad y el distanciamiento del mundo civilizado. Y dentro de España fue Andalucía, la Roja, la que más padeció la sangría; la que recibió a porta gayola a la traición antipatriota con su guardia mora y sus artillerías italiana y alemana; sin opción para ponerse a salvo, cubrirse o huir, desamparada y desprotegida; y para más inri, sin ni siquiera el frágil consuelo de la heroicidad o del buen nombre. Para batallas heroicas ya están Madrid, Barcelona o Belchite.

 

IMAGEN 5, Fosas comunes y número de individuos recuperados por comunidad autónoma. / CADENA SER, 25-02-2019: Andalucía concentra más del 44% de cadáveres recuperados en algo más del 13% del total de fosas excavadas a nivel estatal  https://cadenaser.com/ser/2019/02/24/sociedad/1551033234_450651.html

 

Negar la repercusión de la masacre de Gernika en el Guernica de Picasso sería tan absurdo como lo es negar la repercusión de la desbandá. Nadie niega lo primero, pero lo segundo se acepta como un hecho impepinable, a pesar de que haya citas atribuidas al mismo Picasso diciendo que el cuadro debería haberse llamado Málaga: esto cae en el saco del mito popular. El pintor almeriense Jesús de Perceval, que coincidió con Picasso en la presentación del Guernica en 1937, contó poco antes de morir, en una entrevista que le hizo Miguel Ángel Blanco Martín, que el nombre original del cuadro era ‘Huida de Málaga’ pero que el poeta francés Paul Elouard le cambió el nombre, probablemente influenciado por la inmediatez y la repercusión mediática de la masacre de Guernica. Pero esto se mete en el saco de las andaluzadas, meros dimes y diretes de un populacho inculto y chovinista. https://secretolivo.com/index.php/2023/04/17/la-desbanda-malaga-almeria-inspiro-a-picasso/

CUADRO SEXTO: SANGRE ENJUAGADA

Nadie le va a cambiar el nombre hoy al Guernica y de nada sirve elucubrar cuál fue su nombre inicial. Pero no podemos dejar de señalar cómo se ignora activa y conscientemente la importancia que las matanzas de Málaga y de toda Andalucía pudieron haber tenido en el proceso creativo del malagueño. No vamos a contrapesar víctimas andaluzas por un lado y extremeñas, asturianas o aragonesas por otro. Tampoco hacemos distingos entre la sangre malagueña y la gernikarra: toda la sangre es roja; pero la nuestra siempre se enjuaga. Es nuestro deber señalar ese borrado permanente de nuestra huella, nuestras vidas, nuestra historia, nuestra cultura y nuestro nombre.

 

 

 

 

IMAGEN 6: cartel del 1° Congreso Mundial por la Paz (1949), Picasso

 

 

 

La paz se lleva en la sangre. Quienes la llevamos; quienes no tenemos horchata en las venas. José Ruiz y Blasco fue un artista y académico malagueño del siglo XIX especializado en pintar palomas. Cuando en 1949 se celebró el primer Congreso Mundial por la Paz, su hijo, el comunista Pablo Ruiz Picasso -que desde chico había aprendido a pintar palomas con su padre- diseñó para el cartel una paloma que se convertiría en símbolo universal de la paz. Ese mismo año, nacía su cuarta hija, a quien puso de nombre Paloma. Años más tarde, Paloma llamó a su hija Paz.

Toda la sangre es roja pero paradójicamente el Guernica está pintado en escala de grises. La paz se lleva en la sangre pero paradójicamente pactamos no intervenir hasta que la sangre de nuestras madres y la paz de nuestros hijos empapa la tierra quemada. Se puede ser un pacifista acérrimo y pedir la intervención. Y ya van tres paradojas.

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