Rafa Rodríguez
Los incendios y Ceuta
La encuesta del CIS, publicada el 14 de septiembre[1], ha estado muy condicionada por la crisis de Ceuta y los incendios del verano. Respecto a Ceuta los datos reflejan una posición mayoritaria que combina el fortalecimiento del control fronterizo con la cooperación con Marruecos y una mayor implicación europea.
La preocupación ambiental es extraordinariamente elevada. Al 98,2% le preocupan mucho o bastante los incendios. El 80,8 % está muy o bastante preocupado por el cambio climático y el 79,0 % considera necesario un gran pacto de Estado frente a las emergencias climáticas.
La brecha entre la percepción y la realidad
Existe una clara brecha entre la valoración negativa de la situación del país y una percepción mayoritariamente positiva de la situación propia.
La apreciación de la economía española continúa siendo predominantemente negativa. El 56,2 % considera que la situación económica general es mala o muy mala.
Sin embargo, cuando la encuesta pregunta por la situación de la economía personal, la respuesta es sensiblemente mejor: el 64,6 % califica su situación económica personal como buena o muy buena.
La brecha entre los problemas percibidos y los problemas reales
La vivienda continúa encabezando la agenda ciudadana con un 37,5 %, seguida de la crisis económica y problemas económicos (21,6 %), mientras que la inmigración se sitúa ya en el 19,7 %.
Cuando se pregunta por los problemas que afectan personalmente a cada entrevistado, cambia el orden: los problemas económicos (30,1 %) se sitúan en primer lugar, la vivienda (27,9 %) en segunda posición, seguida en tercer lugar por la sanidad: (20,1 %).
Esto muestra que la inmigración ocupa un lugar importante en el debate nacional, pero tiene menos peso cuando los ciudadanos valoran sus preocupaciones personales. Por el contrario, la economía, la vivienda y la sanidad tienen una incidencia personal mucho mayor.
Izquierda
El PSOE continúa como primera fuerza en la estimación del CIS, pero pierde parte de la ventaja que tenía antes del verano, con una estimación de voto del 31,0 %. Pedro Sánchez continúa siendo el dirigente preferido para ocupar la Presidencia del Gobierno con un 25,0 % y una valoración media del 4,18, seguido a mucha distancia de Núñez Feijóo con un 13,2 % y una valoración media del 3,65%.
Sumar marca un mínimo (5,7 %) y Podemos recupera parte del terreno perdido (3,7%). El barómetro confirma tres años de descomposición del espacio de la izquierda del PSOE, que sigue sin liderazgo y carece de un relato propio, aunque parece que ha avanzado en dotarse de la marca Frente Amplio. Con esos porcentajes tanto lo que hasta ahora era Sumar como Podemos, sólo obtendrían algún diputado en las cuatro o cinco provincias con mayor número de escaños, desperdiciándose los votos obtenidos en las 45 provincias restantes.
Derecha
El PP se estanca en el 25,5 %, mientras Vox, que avanza 1,3 puntos, alcanza el 16,6 %, siendo el principal beneficiado de la crisis de Ceuta.
La inmigración vuelve a ocupar la agenda política y mediática y eso favorece a Vox que ha recuperado el pulso electoral que les vuelve a colocar en una fase expansiva. Cuando Núñez Feijóo habla de invasión en Ceuta o pide que se juzgue a Sánchez por traidor, está empujando a sus votantes a que se pasen a Vox.
Vox sigue ampliando su base y se convierte para una parte creciente de los votantes de la derecha en el principal instrumento de castigo al sanchismo, al mismo tiempo que logra traducir a su favor la histórica desafección del electorado de derechas hacia la democracia, conectando con la ola neoreaccionaria global que alimenta las posiciones dominantes en las redes sociales.
No hay un movimiento de la opinión pública hacia la derecha
El electorado no parece haberse desplazado hacia la derecha. La autoubicación media de los españoles es de 4,61 en una escala donde 1 representa la extrema izquierda y 10 la extrema derecha. La posición central, el 5, es la más frecuente, con un 20,5 %, aunque el conjunto de posiciones situadas a la izquierda del centro sigue siendo el más numeroso.
Una fuerte desmovilización del electorado de izquierda
La incertidumbre electoral sigue siendo elevada: un 14,3 % no sabe todavía qué partido votaría, el 5,9 % declara que no votaría y el 3,2 % votaría en blanco. Además, el 24,2 % de quienes votaron en 2023 asegura que ahora no repetiría su voto.
Hay una fuerte desmovilización del electorado de izquierda por el ataque brutal de la coalición reaccionaria contra el gobierno de coalición, por los errores del PSOE en la gestión de la crisis de Ceuta y de la vivienda, sumado a los casos de corrupción, y por la descomposición hasta ahora del espacio de la izquierda alternativa. En estas circunstancias el electorado progresista duda si votar o abstenerse.
Es recuperable si se moviliza
Eso significa que es recuperable si se recupera la movilización, si se cierra la brecha entre la realidad del país, muy valorado en todos los indicadores internacionales, tanto por la situación económica como por las libertades, y la percepción negativa que tiene gran parte de la opinión pública, logrando poner el debate sobre los problemas que realmente le importan a la gente: la economía, la vivienda, la sanidad y las consecuencias del cambio climático.
Para ello, es imprescindible que el gobierno acometa con determinación soluciones urgentes a la crisis de Ceuta y de la vivienda y que haya una recomposición creíble, es decir democrática y plurinacional, del espacio de la izquierda alternativa. Por ahora están coordinados dos partidos estatales (IU y Movimiento Sumar) y dos territoriales de Cataluña y Madrid (Los Comunes y Más Madrid). Andalucía, la Comunidad electoralmente más numerosa, no puede volver a quedar al margen de este proceso, como ha ocurrido en las últimas elecciones. Sin Andalucía no habrá ni plurinacionalidad ni participación democrática.
NOTAS
[1] CIS Estudio n.º 3577. CIS. https://www.cis.es/documents/d/guest/es3577mar_A-pdf
Paralelo 36 Andalucia Espacio de pensamiento y acción política
