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El fracaso escolar en Andalucía, desigualdad y educación

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Editorial Paralelo36.

28/05/2010.

Andalucía tiene la tas mas alta de fracaso escolar del estado español  por encima del 36% de su población escolar .Este dato implica que  al menos tres  de cada diez escolares andaluces abandona  y no termina sus estudios. Contrasta estos datos con los de  las comunidades autónomas más ricas como son Navarra, País Vasco o Madrid que no superan  el 10%  de fracaso escolar.. En todo c aso la media andaluza está muy por encima de la media europea. En otros indicadores de calidad del sistema educativo andaluz, como los utilizados en el informe  PISA,  del tipo de habilidades ligústicas o matemáticas, los resultados son también muy negativos para nuestra comunidad.

Las cifras  sobre   el fracaso escolar  andaluz son incontrovertibles  y una muy mala noticia sobre   el futuro  tanto económico  como social y cultural de nuestra comunidad. Pero sería un grave error  incurrir en una explicación endógena y simplista de esta  desalentadora realidad educativa.  No es dentro  de la escuela donde hay que buscar las causas fundamentales de este fracaso ni mucho menso en  la supuesta relajación de un sistema de disciplina escolar, como hacen los nostálgicos de la vieja escuela autoritaria y clasista. La derecha conservadora pretende mostrar un panorama desolador de los centros públicos de enseñanza para  de esta manera forzar la huída de las clases medias hacia la educación privada y religiosa, dejando los centros públicos  reservados para las poblaciones de menor renta y de condiciones sociales más difíciles.¿Hay más disciplina o un  modelo pedagógico distinto en el País Vasco o Navarra  que en Andalucía o Extremadura para justificar el diferencial de fracaso Escolar?

Lo que nos dice la sociología y la encomia de la educación es que el indicador que  mejor se relaciona con el fracaso escolar es  exógeno al sistema educativo:  el índice de desigualdad. La correlación entre la   desigualdad y fracaso escolar es muy robusta y consistente y se expresa en  ámbito geográficos y educativos tan diversos  como Canada, Estados Unidos,  la Unión Europea  o en las mismo estado español.  Si medimos la desigualdad a través de un indicador convencional usual la cual es el coeficiente de Gini,  veremos que los países y comunidades  con mayor coeficiente de Gini (más desigualdad) tienen también más fracaso escolar.´ Las  comunidades autónomas con menor índice de Gini  menos desigualdad) tienen una menor tasa de  fracaso escolar  ( Navarra, País Vasco) y las que tiene peor índice  de Gini, como Andalucía o Baleares,  tienen un mayor  porcentaje de fracaso escolar. Andalucía  ha sido la comunidad autónoma donde más ha crecido  la desigualdad  en los últimos veinte años.  Uno de los precios del crecimiento económico andaluz ha sido el crecimiento de la desigualdad.

¿Cómo opera la desigualdad  en el fracaso escolar?.  De dos maneras: estableciendo un muro cultural  entre los escolares de renta baja y los restantes. Un niño o una niña que se cien en un hogar con padres y madres de  estudios superiores y formación cultural amplia tienen 22 veces menos probabilidad de fracasar que uno que lo hace en un hogar sin estudios y baja renta. En este sentido las clases de menor renta parten ya con una notable desventaja  de origen en  la inserción y éxito escolar. Allí donde estas diferencias (desigualdades) de renta son mayor las desventajas  también  lo son y  el fracaso escolar  aumenta.

Pero en el caso  del sistema   educativo español hay una peculiaridad que refuerza el efecto de la desigualdad: la asimetría entre los conocimientos que la escuela  demanda y las oferta educativa e prestaciones  que realiza.  La escuela pública  española y andaluza  exigen  a los alumnos y alumnas mayores competencias que la media de países europeos  pero por el contario a estos , oferta mucho menos prestaciones pedagógicas (una inversión en educación menor). El  resultado  es un déficit entre los conocimientos  que se  demandan y los recursos  que se  oferta.  El déficit  se tiene que rellenar fuera del espacio igualitario de la escuela pública, es decir en el contexto privado y muy desigual  de las familias.

 Aquellos niños y niñas que tenga una familia  con formación (capital humano) y/o renta (capital económico) podrán  suplir este déficit con diverso apoyos, clases particulares,  tutorización  informal de los padres y las madres, colegios privados concertados,  etc. Aquellos niños o niñas que no dispongan de esos complementos pedagógicos tendrán muchas más  probabilidades   de   incurrir en el abandono escolar.

 

Un indicador de la existencia de una inversión  privada desigual en la formación escolar la encontramos en la Encuesta de Presupuestos Familiares que realiza el INE.  En Andalucía las familias de baja formación y renta invierten al año 76 euros en educación. Las familias de estudios superiores y  renta alta invierten más de 600 euros de media.  La diferencia es considerable pues  las familias  de renta y estudios superiores invierten 11 veces más en educación que las familias de menor formación y renta. En otros indicadores de gasto la diferencias entre esos dos modelos extremos de familia, como en el caso del gasto en hostelería y restauración, la  diferencia  es mucho menor  y solo alcanza a  poco más del doble ( 1,50).

Como  si la complejidad del fenómeno no fuera suficiente  hay que añadir otro factor  más: el género.  El 70 % del fracaso  escolar es masculino en Andalucía. Siete de cada diez escolares  que abandonan los estudios son varones. ¿Por qué?. Dada la estructura productiva andaluza las ofertas más atractivas  del mercado laboral para el abandono escolar reside en sectores fuertemente masculinizados como la construcción. Los empleos disponibles en esa franja de edad para ls mujeres son más escasos y tienen una renta muy inferior. Si a esto se une  el hecho de que las mujeres han  visto en la educación  un magnífico instrumento para escapar de los viejos   roles ( madre y esposa) y  alcanzar grados mayores de autonomía, las motivaciones para la continuidad en la escuela son mucho mayores en las niñas que en los niños.

La desigualdad (de renta, cultural y de género) es la variable independiente que explica   las altas  tasas  de fracaso escolar.  Para cambiar hay que ampliar la cobertura social de la escuela (reducir al máximo la asimetría entre  la  demanda pedagógica y la oferta  de prestaciones) , aumentar la inversión pública en educación (eliminando la concertada) y combatiendo la diferencia de renta. Una escuela pública universalizada no puede tener éxito en el marco de una sociedad, como la andaluza, crecen las desigualdades. Es por esto que es necesario un nuevo movimiento de renovación pedagógica y social de la enseñanza andaluza que haga de la educación pública  un  instrumento y  una escuela   de la igualdad como lo hizo de la democracia en la transición, solo así , yendo más allá de los muros de las aulas, será posible abordar con éxito  el fracaso escolar. No dejemos que los conservadores  utilicen los efectos negativos de sus propias políticas (neoliberalismo) sobre la escuela pública para justificar su destrucción.

6 Comentarios

  1. Los datos que se aportanm en el artículo son tremendamente triste para nuestra Comunidad y su futuro. Creo que de cara a las las próximas elecciones Autonómicas habría que realizar una movilización social (al menos de los que estamos sensibiizados con el problema) exigiendo a los candidatos compromisos concretos y efectivos que nos saquen de los vergonzozos puestos del ranking que tenemos. Si la situación de Andalucía es notablemente distinta (peor) al resto de las Comunidades Autónomas habrá que tomar medidas notablemente distintas que la mejoren ¿no?. LA desigualdad social y la falta de apoyo de las familas de baja renta/educación parecen ser el más claro (que no el único) causante de esta situación. ¿Tan dificil es diseñar estrategias que incidan en mejorar la valoración que tienen las familias de menor nivel (renta/educación) sobre la importancia de la educación de sus hijos y que así les presten más apoyo?. Se me ocurren campañas y programas de sensibilización, incentivos (materiales, de reconocimiento social…) gestionados desde los propios centros para aquellos alumnos que mejoren notablemente sus rendimientos durante su vida académica etc..Hay muchos expertos que saben de estos temas de marketing y comunicación y bién que los utilizan los políticos en campaña para influir en el electorado ¿se merecen menos los niños y jóvenes Andaluces para influir en su futuro?. Para las próximas elecciones al parlamento Andaluz: Revoluación Educativa YA!

  2. Perdona, pero el PSOE lleva 32 años años gobernando en Andalucía, y ha tenido tiempo para arreglar las cosas, me parece a mi. Si hay más desigualdad, más paro y más fracaso escolar que hace 20 años está claro de quién es la responsabilidad. Echarle la culpa a los conservadores del propio fracaso de la izquierda es tomarnos por ignorantes.

    Quizá les convenga mantenernos en la ignorancia para que les sigamos votando por los siglos de los siglos…

  3. rafa rodríguez

    De acuerdo con lo que se dice en el artículo pero yo añadiría y dato que es accesible (web del ministerio de educación) y “extrañamente” poco conocido: el gasto público por alumno/año es en Andalucía ¡1.000 €¡ menos que la media española y ¡casi la mitad¡ que el gasto del País Vasco y Navarra: las Comunidades con mejores indicadores en Educación. Creo que la correlación entre gasto público en educación y resultados es bastante significativa.

  4. Abría que añadir también alguna causa más en la crisis que la enseñanza pública soporta: la escasa atención a las ensenñanzas de humanidades que, a fín de cuentas, pueden aportar valores civilatorios de ciudadanía y de libertad de criterio. A los niños y jovenes solo parece interesarles la especialización futura en un trabajo o área curricular que les de exito económico sin importar valores de solidaridad y libertad. Los medios de comunicación social y la sociedad de consumo van en una dirección distinta a una enseñanza integral de calidad y los padres no saben a que atenerse, pues son producto de la sociedad actual: competitiva y excluyente.

  5. Completamene de acuerdo con el articulo, la diferencia social y la falta de estima de muchos alumnos, asi como la resignaicón de muchas familia que no ven o quieren ver la educación como el único cauce de mejora social hoy en dia y en cambio considera más productivo para sus familias y rentas del joven la prematura incorpración al mercado laboral muchas veces sin la formación adecuada siendo carne de cañon para la voracidad de un mercado laboral injusto.
    En mi articulo sobre la dictadura pedagógica que escribi en esta revista hace tiempo inisti en la necesaria formaicón de los padres para poder formar a sus hijos
    Soy profesor de instituto desde hace dos años, ante he estado dicecisiete años dando clase en primaria y uno de las cosa que más me ha llamado la atención es el poco interes de muchos padres ante la educación , el poco interes que muestra sobre la marcha de su hijo, por ello mucha vece me he prenguntado si la sociedad andaluza estaria dispuesta a realizar la que en mi opinión es la mas importante asignatura que tenemos que es una verdadera revoluicón dentro del sistema educativo andaluz. Sincerametne creo que con las leyes actuales se podria hacer mucho para mejorar este sistema, que por supuesto debe apostar por la publica, pero la escuela tiene que estar ocordianda con otros organismos como asuntos sociales. Es necesaria una reducción del numero de alumnos por aula para permintir una enseñanza individualizada y una precoz detección de los posibles problemas, por supuesto una paulatina sutistución de los centros concertados por la esculea publica, un mayor apoyo exterior a los centros con la inlcusión de psicoloos que permita resolver los problemas graves. Pero todo esto es utopico, por que la educaicóne es cara y sincerametne en esta época de recorte de lo social, ¿ Creen que la sociedad analuza estaria dispuesta a invertir más en educación? Creo que no y esa es la tragedia de nuestra andalucia, Para sanidad en alguans comunidades se ha establecido un impuesto especial sobre la gasolina, ¿ Podría hacerse una cosa parecida para la necesaria revolución educativ?

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