Portada / Acción y Cooperación política / Charles Taylor: La “era secular”

Charles Taylor: La “era secular”

secularage

 

Euardo Zugasti.La revolución naturalista.Charles Taylor, ganador del premio Templeton en 2007, es el autor de un exhaustivo libro, de los realmente indispensables, sobre la “era secular“. Según Taylor esta era se caracteriza no sólo por la retirada de la religión del espacio público, sino por el hecho de que “la creencia en Dios no es axiomática” y de que las creencias de uno u otro signo ya no son precondiciones de la existencia social y personal. En este sentido, el secularismo describe una era en la que los preconceptos y prejuicios tradicionales aparecen sistemáticamente bajo un examen crítico.

En la “era secular”, la increencia y los modos de naturalismo no aparecen sólo como una posibilidad, sino a veces como la posición por defecto en ciertos grupos (científicos, académicos). Es más, Taylor describe el naturalismo como una corriente con un potencial espiritual propio que debe ser comprendido:

Dentro de este tipo de naturalismo, encontramos a menudo la admiración por los poderes de la razón libre y fría, capaz de contemplar el mundo y la vida humana sin ilusiones, y de actuar de forma lúcida en el interés del crecimiento humano. Un cierto asombro aún rodea a la razón como un poder crítico, capaz de liberarnos de las ilusiones y las fuerzas ciegas del instinto, así como de las fantasías que alimentan nuestros miedos y nuestro desánimo. Algo muy próximo a la plenitud descansa en este poder de la razón, que es enteramente nuestro, desarrollado a menudo por medio de nuestro esfuerzo heroico. Y es aquí cuando se nombra con frecuencia a los gigantes de la razón “científica”: Copérnico, Darwin, Freud.

Esta descripción (viniendo de un “católico practicante” confeso tiene quizás más valor) inevitablemente recuerda al sentido de fuerza y plenitud que transmite la frase de Carl Sagan que en este momento encabeza el blog: “Es mucho mejor comprender el universo como realmente es que persistir en una ilusión, por satisfactoria y tranquilizadora que sea.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *