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Decálogo por Andalucía

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Aunque nací y viví hasta los trece años en la comarca de Los Pedroches,  tierra limítrofe de Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha, cada día me siento más ciudadano activo por Andalucía, por la causa de un modelo de desarrollo equilibrado, social y democrático para  nuestra tierra.

En mi  trayectoria como “ciudadano político” (así me definió una amiga del Foro Félix Ortega, de Córdoba), un hito clave  lo ha constituido mi incorporación al espacio de encuentro político Paralelo 36 Andalucía, a instancias de Antonio Manuel, extraordinario y comprometido pensador de y para Andalucía.

He encontrado en Paralelo 36 un instrumento de pensamiento político y de acción muy valioso, adaptado a las nuevas formas de comunicar y compartir ideas, en plena libertad y con los medios más accesibles para que cualquier andaluz o andaluza pueda participar en nuestros debates y propuestas, un ejemplo de democracia radical.

Tras seis meses participando en este ilusionante proyecto político, que me ha motivado a  escribir en los últimos meses algunas cosas sobre lo que pienso de la Andalucía de hoy y de mañana, y tomando prestado algunas de las elaboraciones colectivas de Paralelo 36, me atrevo a resumir en diez las propuestas para el cambio en Andalucía:

Primera.  El pueblo andaluz ha de ser llamado a las urnas de forma autónoma, para ejercer su soberanía de forma independiente, eligiendo a sus representantes sin ser interferido por debates políticos nacionales.

Segunda.  Andalucía necesita más riqueza y variedad democrática. No podemos resignarnos a un esquema tan simple de representación democrática institucional. La ciudadanía andaluza es mucho más participativa y esto ha de reflejarse también en los espacios políticos. Para este crucial objetivo democrático, Paralelo 36 Andalucía ha de jugar, y lo está haciendo ya, un papel catalizador de pensamiento y de acción.

Tercera.  Andalucía tiene que plantear de forma seria que tiene un grave problema de desarrollo económico, que sufre como nadie el paro y las consecuencias más desastrosas de la crisis de un modelo andaluz basado hasta ahora en la “economía del ladrillo”. Y en consecuencia, tiene que reclamar acciones especiales de solidaridad interterritorial del conjunto del Estado.

Cuarta. Andalucía ha de poner en valor sus valores medio ambientales, como uno de sus elementos diferenciadores, y como uno de los contenidos esenciales y limitadores de nuestro modelo de desarrollo económico territorial. Nunca más desastres urbanísticos, no sólo en la Costa  del Sol (quizá la más conocida por el caso de Marbella), sino también en el interior (en Córdoba tenemos un grave fenómeno de parcelaciones y grandes construcciones ilegales en la zona de sierra, e incluso junto a Medina Azahara que ahora se intenta controlar por la Junta de Andalucía).

Quinta.  Andalucía necesita ciudadano/as más formados y  más conscientes de nuestras propias posibilidades, más comprometidos con el desarrollo democrático profundo de nuestro sistema institucional (recordemos que tan sólo el 36% participó en la consulta del actual Estatuto de Andalucía de 2007), más exigentes con el ejercicio de las altas responsabilidades de nuestros representantes parlamentarios, para que de verdad practiquemos el ejercicio democrático cada día y no cada cuatro años, y encima junto y revueltos con otras convocatorias electorales.

Sexta.  Andalucía necesita más poder local, más competencias y recursos para nuestros Ayuntamientos,  y menos poder centralizado en las instituciones autonómicas. La razón es clara: es la administración más cercana al ciudadano y la que atiende en primera instancia cada vez más problemas, entre ellos y de manera creciente, el paro.

Séptima. Andalucía necesita hacerse oír en la Unión Europea, para plantear sus necesidades y propuestas de desarrollo de manera autónoma.

Octava. Andalucía debe intervenir más en el debate territorial nacional, para hacerlo más equilibrado y solidario.

Novena. Andalucía es la Comunidad Autónoma más poblada, con el 18% del total de la población del conjunto del Estado, razón objetiva para ser grande también en la definición de las grandes políticas de Estado. Ha de ejercer esta mayoría en población también en el sistema institucional.

Décima. Andalucía es la Comunidad Autónoma que aporta más representantes en la conformación de la soberanía nacional. Nuestros 61 representantes (ahora tan sólo de dos partidos políticos) en el Congreso de los Diputados debieran hablar de Andalucía con mayúsculas en Madrid, para poner nuestras necesidades y nuestras aspiraciones en la agenda del Estado.

Publicado en elplural.com el 8 de agosto.

8 Comentarios

  1. Hola me gusta Andalucía….Somos sevillanas jijiji…..

  2. Gracias Angel. Es un lujo tenerte en Andalucía.

  3. Ángel B. Gómez Puerto

    Hoy publica elplural.com este texto:

    http://www.elplural.com/andalucia/opinion/detail.php?id=36821

  4. Viva Andalucia libre!

  5. Margarita Ruiz Schrader

    Ángel, tu reflexión es muy acertada. Lo que planteas es, sencillamente, que Andalucía tenga voz propia. Una voz que suene bien alto y en la que suenen todos los matices políticos (no solo dos) y sensibilidades. Ni sumisa, ni subsidiada, sino que ande por sus propios pies. Reflexiones como éstas son muy necesarias para clarificar ideas e ir tomando conciencia.

  6. Se puede decir más alto pero no más claro…

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