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«Hay que parar los pies a las renovables»

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29 de octubre de 2009

 

Esa parece ser la consigna acordada entre las grandes empresas energéticas en España, que no pierden la ocasión de criticar las renovables con el monotemático argumento de que son caras y subvencionadas. La realidad es que el apoyo a las energías limpias ha disparado su crecimiento en la última década y empieza a poner en cuestión el negocio del carbón, del gas y del petróleo.

El 22 y el 23 de este mes el 40% de la demanda eléctrica se cubrió con renovables, incluida la gran hidráulica. Era la primera vez que se alcanzaba semejante cuota y demuestra el desarrollo que han logrado las energías limpias en los últimos años. La sucesión de hitos en este sentido es constante. En abril, por ejemplo, Red Eléctrica de España comenzó a separar por primera vez la aportación de la energía solar a la cobertura de la demanda, que fue del 4% en agosto y del 3,2% en septiembre.

La eólica es la que ofrece cifras más espectaculares, ya que ha cubierto el 12,7% de la demanda entre enero y septiembre. Y es previsible que crezca su aportación de aquí a final de año. Si a todo ello le sumamos que la crisis ha provocado un descenso de la demanda del 5,2% en el mismo periodo, las chispas están servidas. Porque toda la producción de renovables entra en la red antes que el resto de tecnologías y, desplaza, por tanto al gas y al carbón que ven como, poco a poco, pierden terreno. Los números cantan: hay mucha potencia instalada, unos 94.000 MW, y las puntas de demanda se mueven en torno a la mitad. Sobra potencia pero cuál.

Discursos elocuentes
Las grandes empresas eléctricas que integran Unesa (Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Unión Fenosa, HC Energía y Eon-Viesgo) están últimamente empeñadas en mandar mensajes que, cuando menos, chocan con el momento de crisis ambiental que vivimos. El pasado martes, el economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, parecía un ecologista defendiendo la necesidad de un cambio de modelo energético. “La industria energética tiene que entender que la era del petróleo barato se ha acabado. El cambio climático será fundamental en las inversiones y las compañías que lo entiendan antes serán las mejores”, dijo.

También se refirió al plan de ayudas del Gobierno al carbón nacional. “Entiendo la seguridad de suministro pero dar ayudas al carbón en un país de la OCDE puede llevar a distorsiones en el mercado y aumentar las emisiones de CO2, que va contra Kioto y es lo contrario de lo que dice la UE”.

Es significativo que el discurso de una institución como la AIE, que no puede ser calificada precisamente de pro renovables, haya evolucionado tanto ante el cúmulo de evidencias que prevén los efectos adversos del cambio climático. Todo lo contrario que el sector energético español de toda la vida. En el mismo foro, el presidente de Repsol y del Club Español de la Energía, Antoni Brufao, defendió el carbón y el petróleo, y pidió “pragmatismo” para que “las energías compitan sin subvenciones”, en clara alusión a las primas de las renovables. Cuando son las convencionales las que han venido y vienen recibiendo históricamente muchas mas subvenciones.

También el consejero delegado de Gas Natural–Unión Fenosa, Rafael Villaseca, ha arremetido últimamente contra lo que considera “una expansión irracional de las renovables”. Y considera que si la producción eléctrica con energías renovables supuso un 28% en el primer semestre de este año ya se ha superado el objetivo del 20% marcado por la UE. No parece creíble que Villaseca pueda estar tan mal informado como para no saber que el 20% de la Directiva de Renovables que entró en vigor en junio se refiere a consumo final bruto, no sólo electricidad. Para alcanzar realmente esos objetivos habría que llegar a un 40% de electricidad con renovables, y no sólo dos días al año (como pasó el 22 y el 23 de este mes) sino de forma sostenida. Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), en el primer semestre de este año las renovables alcanzaron el 8,7% del consumo de energía primaria. Muy lejos todavía del 12% que como objetivo tiene la vigente Ley 54/97 del Sector Eléctrico.

Probablemente el interesado manejo de las cifras que hace el ejecutivo de Gas Natural tenga más que ver con la debacle que están experimentando los ciclos combinados de gas con la crisis. La caída de la demanda eléctrica ha provocado este año un descenso del 15% en el consumo de gas y muchas centrales han pasado de funcionar 5.000 horas a tan sólo 2.200. Fuentes del sector reconocen que están vendiendo gas en el mercado spot (para entrega inmediata) a la mitad del precio al que lo compraron.

Los intereses de las empresas y de los ciudadanos
La jornada “Trabajando por el clima: Empleo y Energía Limpia” organizada el miércoles por Greenpeace en torno al informe elaborado por los ecologistas y el Consejo Europeo de las Energías Renovables (EREC) –las renovables podrían dar empleo a 8 millones de personas en 2030– también puso de manifiesto la lucha de intereses que se ha desatado en torno a la energía y el momento crucial que viven las renovables.

“Cuando ya no caben todos los megavatios alguno sobra. Y las eléctricas ya han dejado claro su mensaje: hay que parar las renovables”, apunta José Luis García, responsable de Proyectos de Energía Limpia de Greenpeace. “Pero las renovables han venido para cumplir justamente ese papel, ocupar todo el escenario energético, expulsar a las energías sucias y cambiar de modelo”. ¿Y qué harán las empresas españolas que han invertido tanto en renovables y se han convertido en líderes mundiales? “Pues olvidarse de España para no molestar a las otras líneas de negocio de sus propias empresas y replicar en otros países lo que han hecho aquí en la última década”.

El secretario confederal de Medio Ambiente de CCOO, Llorenç Serrano, cree que los menores impactos ambientales de las renovables, el hecho de que sean recursos autóctonos y de que generen muchos empleos y de calidad “justifica que se puedan asumir determinadas cargas, como son las primas, para llevar estas tecnologías hasta la plena competitividad”. Y en este sentido “la incertidumbre normativa es funesta”. También aboga por “revisar el cálculo de los precios de la energía. No puede ser que todos los MWh valgan lo mismo, hay que incluir señales de precio que internalicen los costes reales de cada tecnología”.

Para José María González Vélez, presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), “es evidente que las grandes empresas tienen capacidad para convencer al Gobierno. Y consiguen que el ministro Sebastián y el presidente Zapatero se pongan al teléfono para oír cuáles son los graves problemas a los que se enfrenta este país con tantas renovables”. No obstante, para González Vélez hay argumentos de peso que invitan al optimismo: “la curva de precio de las renovables siempre será descendente, la de los combustibles fósiles subirá cada día más”.

Que las grandes empresas han jugado un papel fundamental en el desarrollo de las renovables es evidente, como se encargó de recordar Sergio de Otto, director de Comunicación de la Asociación Empresarial Eólica (AEE). “Hay que reconocer que la eólica no se habría desarrollado tanto en España sin su aportación”. Pero la realidad actual es que el sector “está medio paralizado por el Registro y la ausencia de nuevo marco normativo y empieza a perder empleo”.

En Greenpeace están convencidos de que la clave que puede despejar el futuro de las renovables está en lograr un buen acuerdo en la cumbre de Copenhague, porque la lucha contra el cambio climático mantendrá viva la apuesta por las renovables. De Europa llegan los mejores apoyos también para Llorenç Serrano, que ve imprescindible “blindar el objetivo del 20% de renovables para 2020. Y cumplirlo”.

publicado en http://www.energias-renovables.com

Un comentario

  1. Si las energias renovables no utilizan ni carbon ni gas, sino viento, sol o agua, que creo que son gratis(ya buscaran las maneras para que no lo sean) y van en aumento como que en plena crisis suben la factura de la luz casi el doble??????
    Entiendo que ahora siga la factura como esta para pagar todas las subvenciones dadas a las renovables pero bajaran en los proximos años??????

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