Rafa Rodríguez
Si la respuesta a estas preguntas es positiva hay que obrar en consecuencia. Para gobernar y tener mayorías parlamentarias es necesario construir mayorías sociales. Estas mayorías sociales se expresan políticamente a través del ejercicio del derecho al voto, como mayorías electorales.
La política actualmente se mueve en bloques por la polarización social, aunque los nostálgicos del bipartidismo se nieguen a aceptarlo. El bloque de la izquierda es la suma del PSOE y de la izquierda alternativa, con toda su heterogeneidad de culturas políticas.
Sin la izquierda alternativa el bloque de la izquierda no suma para gobernar. Para alcanzar una mayoría electoral progresista la izquierda alternativa tiene que aspirar como mínimo a obtener el respaldo del 15% del electorado.
Con ese respaldo electoral puede construir una oposición fuerte a la derecha y la ultraderecha, tanto en el parlamento como en la calle, para que vuelva a haber gobiernos progresistas en todos los ámbitos, que hagan frente a la emergencia democrática y climática global que sufrimos.
No hay ninguna fuerza de la izquierda alternativa que sea capaz por sí sola de integrar en su seno la diversidad de culturas políticas, ideologías, subjetividades personales, intereses, causas, reivindicaciones e identidades que hoy se expresan en este espacio.
Articular la diversidad política de la izquierda alternativa en ámbitos unitarios es una tarea compleja que requiere la participación efectiva de organizaciones, entidades y personas independientes en la toma de decisiones y en la elaboración de los programas.
Hay al menos cuatro requisitos que la izquierda alternativa pueda contribuir a construir mayorías sociales en Andalucía:
- Un sujeto político andaluz y andalucista, de base municipalista, que centre su acción política en Andalucía, con la perspectiva de promover un cambio estructural, y participe en las elecciones generales y europeas como tal sujeto político, contribuyendo a la unidad de la izquierda en España y en Europa.
- Conectar la acción política con la participación en los movimientos sociales, sindicatos y en las movilizaciones, con referentes electorales estables y reconocibles. La desarticulación de la política del día a día con los procesos electorales es una pérdida de energía y una concesión a los competidores electorales.
- Unidad entre los partidos del espacio político de izquierda alternativa con estructuras participativas unitarias en la base, de forma estable durante toda la legislatura.
- Tener una estrategia de comunicación que convine el boca a boca, con los medios tradicionales y las redes sociales, con mensajes simples y emocionales, conectados a los referentes electorales.
Tras los resultados de las recientes elecciones andaluzas, Por Andalucía tiene que decidir qué tipo de organización quiere ser. Debe optar sin más dilaciones si quiere ser una mera coalición de partidos o una organización netamente andaluza, estable y democrática.
Para que Por Andalucía sea un sujeto político relevante reconocido por la opinión pública andaluza como una alternativa real al gobierno de Moreno Bonilla, debe trascender de ser una mera coalición de partidos hasta transformarse en un movimiento político social capaz de aglutinar también a personas que no militan en ningún partido para que todas y todos participen en la toma de decisiones en igualdad bajo el principio de una persona un voto.
Paralelo 36 Andalucia Espacio de pensamiento y acción política
