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Polémica por la celebración de funerales católicos para enterrar inmigrantes muertos en el mar

Fuente LAICISMO.ORG / Denunciamos la hipocresía de quienes hablan de solidaridad y “autorizan” rituales religiosos para quienes mueren al tratar de buscar una vida mejor, pero ponen todo tipo de obstáculos para que puedan intentarlo en nuestro país.

Tras la denuncia de Granada Laica por denunciar que la alcaldesa y el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Motril organizaran un funeral católico para despedir a los 14 inmigrantes muertos frente a las costas andaluzas, en vez de celebrar un ritual civil que respetara la libertad de conciencia de los fallecidos y la neutralidad de las autoridades, el ayuntamiento, los sacerdotes oficiantes,.. han intervenido en la polémica. Primero con el comunicado respondiendo a las declaraciones del Teniente de Alcalde del Ayuntamiento y la carta respondiendo a los sacerdotes. A continuación se publican sus declaraciones y cartas, que si han sido publicadas, no así nuestro segundo comunicado, ni nuestra carta.

Granada Laica responde al Ayuntamiento de Motril sobre los funerales de los inmigrantes

El teniente de alcalde de la Presidencia del Ayuntamiento de Motril, Alfredo Ortega, se ha defendido de la denuncia de Granada Laica sobre la celebración de funerales católicos para los inmigrantes fallecidos hace unos días, diciendo que tales funerales no los “organizó” el Ayuntamiento. Este ‘lavado de manos’ nos deja perplejos: ¿qué autoridad los “autorizó” (permítase la redundancia), si no fue quien pagó los entierros? Ortega añade (dando a entender que sí que decidían ellos) que habrían estado de acuerdo con un rito musulmán… y hasta lo echaron de menos. ¿Y, ya puestos, por qué no de otras creencias: vudú, akan…?

Es evidente que lo que el Ayuntamiento, o la autoridad pertinente, debió promover es única y sencillamente un funeral laico, respetuoso con las personas cualesquiera que fuesen sus creencias.

En Granada Laica no sólo lamentamos profundamente esas muertes y el agravante del menosprecio funerario (eso sí, realizado con «buena voluntad”); también denunciamos la hipocresía de quienes hablan de solidaridad y “autorizan” rituales religiosos para quienes mueren al tratar de buscar una vida mejor, pero ponen todo tipo de obstáculos para que puedan intentarlo en nuestro país. Nuestra queja se ha referido a la defensa de la libertad de conciencia de los inmigrantes que fallecieron, pero, por supuesto, defendemos los derechos humanos de todos: la igualdad, la justicia, la vida. Precisamente esta mortífera inmigración es un claro exponente de que estamos muy lejos de que esos derechos se hagan efectivos.
Granada Laica

Cómo defiende Granada Laica a los inmigrantes

Sr. Director de IDEAL: En una Carta al Director, los sacerdotes que oficiaron en Motril el funeral por los 14 inmigrantes fallecidos preguntan “qué hace Granada Laica por los inmigrantes” y añaden: “no nos consta que Granada Laica haya hecho un gesto o movido un dedo a favor de los millones de pobres de África o España”.

Para que conste, movemos más de un dedo para denunciar la inhumana política contra el uso de condones que la Iglesia intenta ‘imponer’ en África, donde el SIDA se cobra millones de vidas y sufrimiento extraordinario. Luchamos por la justicia, por la igualdad, por las libertades, por unas condiciones de vida dignas, por los derechos humanos, y nos oponemos a la discriminación por sexo, raza, opinión,… Por eso estamos contra unos recortes que están desmantelando lo público, y a favor de la atención pública a los desfavorecidos, como los inmigrantes. Para todo ello, trabajamos con otras organizaciones en estas líneas, aunque no salga a la luz.

Y por todo ello denunciamos la hipocresía de quienes hacen mucho alarde de caridad, mientras disfrutan de los mayores privilegios económicos y alientan las políticas más reaccionarias que originan esa pobreza, que luego apenas mitigan con el limosneo y, sobre todo, con el dinero público; políticas que, por cierto, ponen todo tipo de obstáculos a la integración de los inmigrantes. La hipocresía de quienes no entienden el abuso ‘simbólico’ (“autorizado” por instancias públicas) ejercido sobre unos desgraciados de creencias desconocidas –pues ni siquiera han tenido oportunidad de manifestarlas–, mientras muestran su furor contra cualquier reducción de su simbología en el ámbito público. El no comprender que la ‘imposición’ de un ritual religioso (el que sea) atenta contra la libertad de conciencia, denota integrismo. Por fortuna, lo que denunciamos no se refiere, ni mucho menos, a todos los católicos (o musulmanes…), a quienes –como al resto de diversos creyentes e increyentes– no sólo respetamos, sino que defendemos ardientemente todo su derecho a profesar y proclamar sus convicciones.
Granada Laca

Ortega Tovar asegura que el Ayuntamiento de Motril no ha organizado ningún acto religioso para enterrar a los subsaharianos fallecidos en la patera

El teniente de alcalde de la Presidencia del Ayuntamiento de Motril, Alfredo Ortega Tovar, ha respondido a las declaraciones formuladas por la asociación ‘Granada Laica’ en las que acusa a la Institución municipal de “intolerable abuso” por haber celebrado un funeral para las 14 personas que fallecieron a bordo de una patera y que fueron trasladadas hasta Motril en la madrugada del viernes.

Ortega Tovar ha lamentado la crítica de esta organización “al mezclar el papel de la Institución municipal, que cumple con su obligación de correr con los gastos del sepelio, con el hecho de que se haya celebrado un responso para despedir a estas personas, acto que no ha sido organizado desde el Ayuntamiento”.

“En ningún momento hemos querido deshonrar a los fallecidos sino acompañarlos y ofrecerles una sepultura lo más digna posible, lejos de connotaciones religiosas. Si alguna persona o colectivo islamista se hubiese interesado en honrrar estas trágicas muerte con un rito musulmán hubiéramos estado de acuerdo, es más, echamos de menos durante el funeral a alguien que los representara”, ha subrayado el teniente de alcalde.

Asimismo, Ortega Tovar ha recalcaldo que el Consistorio motrileño ha asumido los gastos de estas sepulturas, que han ascendido a 14.000 euros, “y lo hemos hecho con el máximo respeto y afecto que entendemos que merecen quienes han arriesgado sus vidas en busca de un futuro mejor y se han topado con la muerte.El equipo de Gobierno además de representantes de la oposición, así como distintos colectivos de Motril quisimos acompañar en su despedida a los fallecidos como acto de solidaridad con las víctimas, y esto nada tiene que ver con ningún ritual religioso”
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Cartas publicadas por el periódico IDEAL

¿Qué hace Granada Laica por los inmigrantes?

Sr. Director de IDEAL: La asociación Granada Laica ha calificado de «un intolerable abuso, desgraciadamente el último que sufren quienes han visto truncadas sus esperanzas y su propia vida», el responso que rezamos en el entierro de los 14 inmigrantes que perdieron su vida en el naufragio de una patera cerca de Alhucemas y a los que se les dimos sepultura en Motril. O sea, que el centenar de personas que estuvimos en el mismo hemos cometido contra ellos «un intolerable abuso» por rezar un Padrenuestro y despedirles con lágrimas en los ojos de muchos de los asistentes. Creemos que esto solo pone de manifiesto el talante de Granada Laica. Pero hay más.

No nos consta que Granada Laica haya hecho un gesto o movido un dedo a favor de los millones de pobres de África o España. Ni nos consta que hayan protestado por el «intolerable abuso» que las mafias ejercen sobre los pobres de las pateras. Ni tampoco que se hayan preocupado por los millones de parados. Parece ser que lo único que les preocupa, que les quita el sueño, es el «intolerable abuso» de rezar un Padrenuestro, o el «intolerable abuso» de las monjas del Convento de Zafra que hacen sonar las campanas, como lo vienen haciendo desde hace 500 años.

¡Cómo se os ve el plumero, amigos de Granada Laica! A vosotros lo que parece que os fastidia es todo lo que suene a religión. Por eso, os aconsejaríamos que os llamarais ‘Granada laicista’, pues lo laico no confiesa ninguna religión, pero las respeta a todas.

Aunque estamos en universos distintos y distantes, os respetamos y os deseamos lo mejor. IGNACIO PELÁEZ, DIEGO MOLINA Y JOSÉ MIGUEL FERNÁNDEZ. SACERDOTES QUE OFICIARON EL RESPONSO.

Abuso y absurdo

Sr. Director de IDEAL: Leo en su periódico que Granada Laica ve un abuso el entierro católico de los inmigrantes fallecidos hace unos días intentando llegar a nuestras costas. Naturalmente, les han respondido echándoles en cara que se preocupen por el funeral más que por los muertos. Pero pienso que hay algo en su airada denuncia que añade absurdidad a la cuestión: que consideren un funeral católico algo insensato e irrespetuoso. Un funeral católico es una ceremonia honrosa, acogedora, consoladora y muy adecuada a la caducidad del hombre y el dolor de sus allegados, que atiende tanto al cuerpo como al alma del difunto, como demuestra el hecho de que se lleve siglos practicando en todo el mundo. También podría haberse celebrado una «ceremonia institucional civil» –ignoro si existe alguna aprobada por la autoridad competente–, desde luego; pero eso no quita dignidad y honor a la ceremonia religiosa.

En suma, tengo la impresión de que el celo censor de Granada Laica va por mal camino; para construir una laicidad positiva hay que acudir a la inclusión frente a la exclusión, a la pluralidad frente a la prohibición, a la valoración antes que al desprecio. Desde luego, si fallezco en un naufragio ante una isla de la Polinesia, por ejemplo, sin posibilidad de ser identificado, consideraré un gran honor que los lugareños tengan la piedad de enterrarme de acuerdo con el rito con que entierren a sus propios muertos.  ALBERTO TARIFA

‘Hombre subsahariano. 25/7/2010’
José A. Cano. El Mundo, 02-11-2012

Nichos tapiados y encalados, de blanco y cemento entre lápidas de mármol. Sin flores que los decoren ni familiares que los visiten. Apenas un modesto cartel con el rótulo en letras de imprenta: «Mujer Subsahariana. 10-07-2010». «Hombre subsahariano. 25-07-2010». Alguno tuvo suerte y se le pudo identificar, aunque no hubo familia al otro lado del mar que reclamase el cuerpo, quizás ésta porque ni siquiera sabe que sucedió con él. Pero el nombre y apellido son la única diferencia en sus nichos encalados.

Hace apenas una semana, el cementerio de Motril recibía los cuerpos de 14 inmigrantes ahogados en el naufragio de una patera, en dos tandas, primero siete que fueron enterrados el viernes 26 de octubre y otros siete al día siguiente. Al menos uno de ellos era un menor de 16 años, el resto adultos; la mayoría hombres.

El oficio religioso que precedió al entierro, en la Iglesia motrileña de la Divina Pastora, provocó incluso una polémica entre el Ayuntamiento de Motril y Granada Laica. Esta organización consideró «irrespetuoso» que se celebrase un funeral católico cuando resultaba «imposible» conocer las creencias de los fallecidos. Aunque el Ayuntamiento defendió el respeto de la ceremonia y la «buena voluntad» al organizarla, el detalle sirvió para subrayar la desolación de estos entierros sin identidad.

Lo que más llama la atención es como, más allá del momento posterior a cada tragedia, que copa portadas de periódicos y abre telediarios, cuando las autoridades y las ONG acuden consternadas a la estampa, son nichos sin recuerdos, sin fotografías ni ramos de flores. Organizaciones como Motril Acoge se han ocupado alguna vez de adecentar los nichos, pero son los vivos quienes centran su atención, y no es una tradición ni nada parecido.

El cementerio de Motril acoge los restos de algo más de 30 inmigrantes sin reclamar, de los más de 50 que han muerto en la zona en los últimos 20 años a causa de naufragios de pateras y otros accidentes. Algunos fueron rescatados ya sin vida en otros municipios y allí descansan, como el hombre cuyo cuerpo apareció en la playa de La Rábita en Albuñol en 2005.

Los nichos sin lápida aparecen rodeados por otros de vecinos motrileños, con historiadas lápidas, mensajes de la familia y mujeres que acuden el 1 de noviembre a cambiar las flores y limpiar el nicho. Si aparece algún ramo junto a las lápidas de cal, nadie sabe nada. Comentan que junto a las de los cinco ahogados de 2010, dos de ellos bebés, suele aparecer de vez en cuando una flor solitaria que en el cementerio atribuyen a la familia de algún vecino de nicho, pero no es algo habitual, y el sencillo reconocimiento continúa anónimo.

Como el de Motril, muchos otros cementerios de las costas españolas son testigos del goteo constante de muertes del paso del Estrecho, que en las últimas semanas ha dejado 23 muertos y decenas de desaparecidos -sólo en la de los 14 últimos llegados a la costa granadina, más de 40-. Los nichos sin lápida son el recordatorio mudo, pero evidente, que asalta la vista en estos días de quienes van a visitar a sus propios difuntos.

Varios nichos con los restos de inmigrantes muertos al tratar de llegar a España. | Jesús G. Hinchado

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