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Defender la democracia y reformar la Constitución es luchar contra el capitalismo

Rafa Rodríguez

Tal vez el mensaje más peligroso que la derecha trata de colar es la naturaleza transitoria de esta crisis, que milagrosamente (no explican cómo) se va transmutar en otra época de crecimiento en un horizonte determinado (aquí los mensajes son muy heterogéneos, desde la ministra de trabajo que dice que ya estamos saliendo hasta el FMI que lo pospone para el 2020) aunque lo normal es que el fin de la crisis lo sitúen ni demasiado pronto porque fácilmente recordaríamos lo fallida de sus previsiones ni demasiado tarde porque desactivaría la el intento de que aceptemos los recortes como un sacrificio que a medio plazo va a encontrar su recompensa.

Algunos pensamos que esta gran crisis, la global, no tiene vuelta atrás y que irá mutando tanto en sus distintas afecciones como en los territorios más castigados porque hay una contradicción insalvable entre el capitalismo globalizado y los límites ambientales lo que ha provocó en su momento una huida hacia delante liderada por EE.UU. consistente en desconectar el sistema financiero del sistema productivo, pasando el centro de gravedad de la oferta a la demanda, de la mercancía al dinero (y por lo tanto a la deuda como motor del crecimiento). El lugar privilegiado que el sistema financiero ha logrado en el capitalismo explica, por ejemplo, el que sus directivos se enriquezcan sin límites mientras que la población se empobrece no sólo por la reducción de sus retribuciones (salarios y prestaciones) sino también por la pérdida de valor de sus casas.

Esta metáfora de la temporalidad de la crisis ha permitido que los que realmente dirigen la economía mundial y marcan la estrategia política de esta guerra no declarada hayan logrado que la opinión pública se olvide la urgencia de afrontar la crisis ambiental, lo que explica que la cumbre sobre el clima en Doha, que ha terminado hace un par de días, haya pasado totalmente desapercibida. Es una muy mala noticia porque significa que en la estrategia de los poderosos ha desaparecido cualquier escenario de reformas y han optado por el peor de los escenarios, el de la confrontación.

La crisis financiera se ha convertido ya en una crisis social. En el estado español el PP lleva la iniciativa en una carrera hacia el abismo y también ha optado por la estrategia de la confrontación. Sabe que ha fracasado en su política económica ya que ni siquiera va a ser capaz de lograr el único objetivo por el que ha sacrificado todos los demás, el cumplimiento del déficit, y está desarrollando una guerra ideológica basada en una trilogía de valores reaccionarios: el españolismo / centralismo, el nacional catolicismo y las privatizaciones de los servicios públicos. No les importa que vayamos a llegar a los 6 millones de parados en España o al 40% de paro en Andalucía, que miles de familias estén siendo desahuciadas o que los jóvenes se tengan que ir en masa al extranjero para buscar un trabajo.

Saben que toda la oposición que podría articular la respuesta social está a la defensiva. Sólo los sindicatos y el 15M han plantado cara pero hay una ruptura por ahora insalvable entre la movilización y una nueva mayoría electoral que pueda desalojar al PP del poder. Es la impotencia de estar sufriendo el mayor ataque a nuestros derechos y libertades desde el comienzo de la democracia y, sin embargo, saber que no tenemos alterativa frente a ellos lo que está socavando la confianza en la democracia, tal como muestra la encuesta del CIS del mes de noviembre donde por vez primera un 47,6% de las personas encuestadas manifestaban que estaban poco satisfechas con el funcionamiento de la democracia y un 19,9% respondía que nada satisfechas.

Y es que el mecanismo tradicional de alternancia bipartidista se ha roto después del que el PSOE reformara el artículo 135 de la Constitución de común acuerdo con el PP para darle prioridad a los acreedores financieros en el cobro de sus deudas frente por ejemplo al derecho de los pensionistas a cobrar sus pensiones. El PSOE tendrá que contribuir a organizar una alternativa al PP pero ya no será el único partido. Tendrá que elegir entre el ejemplo de Grecia y dar paso a una Syriza que lo desplace como primera fuerza de la izquierda o el ejemplo de Italia en el que el conjunto más activo de los votantes de izquierda han elegido un candidato común de una forma ejemplar.

Precisamente la primera obligación de un frente de izquierda es conseguir la reforma democrática de la Constitución que asegure los derechos sociales de tal forma que dejen de ser simples principios inspiradores y gocen de las mismas garantías que los demás derechos y libertades, que suprima la monarquía, que reconozca la naturaleza constitucional de los estatutos de autonomías y que haga del Tribunal Constitucional un órgano efectivo de defensa de las garantías constitucionales.

Necesitamos una mayoría electoral de la izquierda para desalojar al PP del poder antes de que acabe con todo y para ello tenemos que conectar las movilizaciones con la construcción de una alternativa política. Solo desde la hegemonía de la izquierda es posible la renovación de sus valores y de su estrategia de forma tal que la izquierda empiece a asumir que esta crisis es el final y el comienzo de una nueva época y que pronto será incompatible no ya el estado social y el capitalismo sino incluso el capitalismo y la democracia.

Andalucía es el país más castigado por la crisis. El país donde sufrimos la mayor desigualdad social y territorial en el Estado pero también donde el PP no ha logrado gobernar. Ambas luchas, contra la desigualdad y contra la derecha, son la misma lucha. O lideramos una alternativa de izquierdas para Andalucía y para el conjunto del Estado o la catástrofe social y la asfixia a las que nos está sometiendo el gobierno de Madrid hará que el malestar estalle sin distinción transitando la senda del tópico que la derecha ha conseguido introducir en buena parte de la población de que todos los políticos son iguales.

3 Comentarios

  1. ANDALUSÍ LIBERTARIO

    Por favor, os agradeceríamos que publicaseis, destacado si pudiera ser, el excelente análisis de Isidoro Moreno. Gracias.

    http://blogs.elcorreoweb.es/tribunas/2012/12/09/la-resurreccion-del-4-d/

  2. Y si no queda suficientemente claro lo que pretende la presunta «izquierda» rojiparda, Isidoro Moreno os lo aclarará:

    http://kaosenlared.net/component/k2/item/40270-la-resurrecci%C3%B3n-del-4-d.html

    P:D: por cierto, notamos a algun@s cada vez con menos entusiasmo «federalista» (convergente aún sin pretenderlo con Ferraz). Seguro que nada tiene que ver con las consignas difundidas a través de la publicidad institucional $ociata -pagada por tod@s-, por el camaleónico histrión marqués Rojas-Marcos de la Viesca… ¿no?

  3. Resulta lógico como junto al desplome progresivo del PP le acompaña el PSOE. Han querido crear un bipartidismo de facto, que nadie votó ni figura en la «constitución» de «la camarilla de los seis», comandada por Fraga. No nos engañemos. Ha pasado el tiempo de la cosmética de la simples «reformas» y si sólo no se prohibe aspirar a esa mezquindad, no encontraremos muy pronto con un PROCESO REVOLUCIONARIO imparable. Por mucho que se silencien la voces críticas una ASAMBLEA CONSTITUYENTE es fundamental. Por mucha represión que toleren los hipócritas enemigos de la autodeterminación de los Pueblos una ASAMBLEA CONSTITUYENTE habremos de lograr. Si no ha habido una constitución democrática real «ab initio» y si además la articulación del tinglado jamás ha pasado por la inprescindible SEPARACION DE PODERES (Legislativo, Judicial y Ejecutivo), el desenvolvimiento de la autodenominada «constitución», como vemos que está sucediendo, a lo que apunta es a una invivible sociedad de tintes cada vez más totalitarios, enlodazada en una corrupción galopante.

    Que puede parecer, en la misma Andalucía, que con el nacionalismo español ‘lerrouxista’ -Curro dixit- de UPyD, tendremos más posibilidades de dar cabida, por una reforma de la ley electoral autónoma, a la representatividad de las minorías que con los cínicos Pepegriñán y Camaradadiego (a pesar de que en fecha preelectoral lo prometieron), no sabemos si será para echarse a llorar, pero produce arcadas. Sin control apenas de los ejecutivos central, autonómico o municipales, salvo ciberpataletas y poco más, a nadie debe extrañar que los cantamañanas de cierta «izquierda» cómplice los utilicen como vaselina, a cambio de las migajas de su festín (o de disimular falsas «comisiones» sobre los EREs), los PODERES FACTICOS de siempre, ahora capitaneados por los agentes oPpu$ino de un estado extranjero, el Vaticano, donde ni siquiera las mujeres tienen carta de ciudadanía.

    Algo apesta a podrido en cierta «izquierda» gangrenada por el gran Capital y o cortamos por lo sano con esa farsa o nos vienen dando lecciones hasta desde Grecia:

    http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/40216-cu%C3%A1ndo-y-por-qu%C3%A9-se-jodi%C3%B3-la-socialdemocracia-europea.html

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