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¿Qué es PRIMAVERA ANDALUZA?

A.     Somos una organización sociopolítica ecoandalucista.

  1. Primavera Andaluza es una organización sociopolítica que distingue la intervención entre los planos social, políticos, electorales e ideológicos. Actuamos activamente en el campo social, político e ideológico pero no en el campo electoral. Primavera Andaluza no es una opción política electoral por lo que rechazamos explícitamente el uso de la palabra partido.
  1. Tenemos unos contenidos definidos en torno al ecoandalucismo considerado como un sistema de pensamiento interrelacionado y coherente, que constituye las señas de identidad de nuestra asociación en el espacio político delimitado por el reconocimiento del conflicto social en sentido amplio (somos de izquierda) y su confrontación a través de cauces democráticos (somos demócratas y republicanos).
  2. Somos un proyecto abierto con vocación de lograr una mayoría social Nuestro proyecto impulsa una alternativa democrática para unir a la mayoría de la sociedad andaluza con unos objetivos comunes, movilizar a la ciudadanía en torno a ideas sencillas y claras que representen la esperanza del cambio frente al conformismo, sin complejos, donde quede claro quienes son los aliados y los adversarios (la derecha y los mercados) para movilizar a la sociedad y tener la hegemonía para afrontar el cambio.
  1. Este proyecto está abierto a toda la sociedad y lo iremos implementando en el contenido y en la forma; en la elaboración programática y en la comunicación; en las instituciones, en los barrios, en los centros de trabajo y en la calle; en los medios de comunicación tradicionales, en el contacto permanente con la gente o desde internet.

B.     Principales líneas de actuación

B.1. Queremos proporcionar respuestas renovadoras frente a la crisis y el cambio de época que estamos viviendo

  1. Queremos ofrecer un proyecto renovador sobre la base de que Andalucía tenga capacidad de decisión para impulsar un modelo propio basado en nuestra propia cultura e identidad y en nuestras potencialidades ambientales, geográficas y territoriales; en la participación activa de toda la ciudadanía; en la igualdad social y en la sustentabilidad.
  •  2. Pretendemos que todas las personas en Andalucía sepan nuestra situación real para luchar con más fuerza y más conciencia contra esta crisis diferencial. Andalucía está sufriendo esta crisis con mayor intensidad que cualquier otro territorio de la Unión Europea. Nuestra tasa de paro (35%) es 10 puntos superior a la media española y 24 puntos más que la media de la Unión Europea.
  • 3.  Queremos renovar la izquierda andaluza y cambiar la agenda política para que responda a las necesidades reales del pueblo andaluz. Reconocemos a la ecología política, al nacionalismo andaluz de izquierda y al feminismo como un sustrato ideológico esencial para contribuir a la reactivación ideológica de la izquierda andaluza y promover la construcción de un nuevo proyecto emancipador propio y cooperativo.

B.2. Movilizar a la ciudadanía andaluza, impulsar nuestra cultura  e identidad y conectar a nuestra sociedad con las instituciones de autogobierno

  1. Potenciamos la movilización de las clases medias y populares andaluzas hacia una nueva alianza social para la hegemonía de una izquierda renovada, como respuesta a la crisis de la globalización, basada en los valores del pluralismo, la libertad, la autonomía, la igualdad, la cultura y la ecología. La movilización es lo que fortaleza y cohesiona a una sociedad frente al individualismo que impulsan los poderes económicos para debilitarla y dominarla.
  1. Queremos convertir en andaluzas todas las movilizaciones, lo que implica dotarlas de simbología, conectarlas con el Parlamento de Andalucía como la institución que debe darles apoyo y respuesta, y sobre todo darle dimensión andaluza aunque se trate de reivindicaciones que han nacido en ámbitos locales.
  1. En particular impulsamos las movilizaciones relacionadas con la defensa del modelo ecológico y conectarlas con el nacionalismo andaluz de izquierda, ya que la derecha quiere ocultar, con la excusa de la crisis, tanto las consecuencias del cambio climático y de la escasez de recursos cómo la idoneidad del espacio político, cultural, social y económico de la nación andaluza para un nuevo modelo igualitario y sustentable.
  • 4.        Queremos contribuir a cimentar la conciencia andaluza en los valores democráticos, ecologistas, feministas y federalistas, sobre la base de la cultura y la identidad andaluza.
  •  5. Necesitamos revitalizar las conexiones entre las instituciones democráticas de autogobierno con la sociedad andaluza para cimentar la hegemonía de las clases más desfavorecidas. Ese es el muro de contención desde el que impulsaremos la construcción de un nuevo modelo ambiental, territorial, social y económico, lo que requiere tanto una mayor participación de la ciudadanía como un mayor peso político de nuestras instituciones. Nuestras instituciones comunitarias conectan a la sociedad andaluza con el poder territorial frente al centralismo que conecta poder económico y poder institucional

 

  1. Especial importancia tiene dotar del máximo capital simbólico a Andalucía como pueblo y como nación. Impulsamos el 4D para un nuevo 28F, paradigma de la unidad estratégica de la izquierda bajo la bandera andaluza, por la defensa democrática de nuestra capacidad de decidir, la puesta en práctica de nuestros derechos, un nuevo sistema federal de financiación y un modelo económico verde sobre la base de más poder andaluz. En estos momentos de crisis del Estado de las Autonomías es más necesario que nunca un reequilibrio del poder territorial entre el centro, el norte y el sur del Estado.

B.3. Interconectar el tejido asociativo andaluz e impulsar la cooperación para la unidad de la izquierda

  1. En esta coyuntura es imprescindible la cooperación para fortalecer el tejido asociativo mediante una mayor colaboración y complicidad de todas los organizaciones sociales progresistas, ecologistas, nacionalistas, sindicalistas y feministas de la sociedad civil.
  1. También impulsamos la cooperación con las organizaciones políticas con las que compartamos los objetivos centrales. La unidad de la izquierda además es una responsabilidad política porque lo que está en juego no es el triunfo electoral de un partido sino la defensa de nuestras instituciones básicas: la democracia, el autogobierno, el estado social o los derechos laborales, de género y ambientales.

C.      Los ejes básicos de nuestro proyectos

C.1. Por una nueva institucionalidad democrática que rompa con las ataduras y controles de la transición

  1. Somos radicalmente democráticos por cuanto entendemos la democracia como medio y como fin en si misma. La democracia adquiere su más alto grado de desarrollo en el diseño de la función republicana de la ciudadanía activa, la participación y la crítica.
  •  2. Ante la crisis del actual sistema político es necesario ir construyendo un nuevo sistema político y no sólo otros sujetos políticos (que también). Es la hora de la sociedad. La renovación de la izquierda debe estar centrada sobre una nueva política que tenga como eje al ciudadano como decidor político
  •  3. Todas las instituciones, desde las globales a las locales, deben estar vitalizadas por un nuevo impulso democrático. Nuestra alternativa consiste en una profundización real en la democracia, potenciando su dimensión deliberativa frente a la democracia mediática del márketing; la más activa frente a la ritualización pasiva del voto cada período de tiempo; la más sociabilizadora frente a la pasividad que trata de que las personas se desentiendan de la esfera pública o colectiva; la más amplia frente a la que limita los derechos por razón del status.

  •  4. La institucionalidad generada en la transición está agotada. Desde la monarquía al bipartidismo, pasando por el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, el Banco de España, etc., han entrado en crisis no sólo por la falta de funcionalidad que han demostrado ante la crisis sino incluso por estar tocados por la corrupción.

  •  5. Es necesaria la plena democratización del sistema político, desde la Jefatura del Estado al sistema electoral.

  •  6. Es necesario el reconocimiento constitucional del derecho a decidir de las nacionalidades del Estado en una Europa federal que impulse una nueva gobernanza global, sobre la base de la separación de los conceptos Nación (construcción social comunitaria con identidad política) de Estado (construcción jurídico –política).

  •  7. El nuevo concepto de autonomía nacional incluye no solo la capacidad de autogobierno sino también la autonomía en la producción de alimentos, en la territorialización de la economía, en la producción estética y cultural o en la soberanía energética, entre otras capacidades relacionadas con la autoorganización de las relaciones sociales vinculadas la igualdad, la justicia social, el territorio y la gestión colectiva del tiempo.
  1. 2. Defender el Estado Social para una respuesta a la crisis desde la igualdad
  1. La defensa del autogobierno está íntimamente unida a la defensa de los derechos sociales y laborales que sustentan el Estado social y la democracia. La derecha sabe que la educación y la sanidad pública dependen de las Comunidades Autónomas y que no hay mejor manera de empujar hacia su privatización que obligando a las Comunidades Autónomas a que recorten hasta que la calidad sea tan baja que la propia opinión pública deje de resistirse a ello.
  1. El círculo infernal entre recortes y recesión, que ha provocado situar al déficit público como el objetivo exclusivo del gobierno, y las sucesivas contrarreformas laborales y sociales amenazan con arrasar los cimientos del Estado Social al mismo tiempo que sumen a la población en una desprotección absoluta justamente cuando el paro en Andalucía puede alcanzar la insoportable cota del 40%
  1. La defensa del estado social andaluz ahora implica la toma de iniciativas legislativas que den respuesta a las necesidades básicas que vive la población andaluza: el aseguramiento de los servicios públicos esenciales, el derecho efectivo a la vivienda, la Renta Social Básica, la restitución de los derechos laborales a las y los trabajadores y el cumplimiento de las previsiones constitucionales de vinculación efectiva de los convenios colectivos.
  1.  Especial significación tienen la igualdad real de género. El movimiento feminista constituye una dimensión imprescindible para la liberación del conjunto de la sociedad y para la renovación de la izquierda que a su vez requiere de una práctica diferente alejada de los comportamientos patriarcales.
  1. El feminismo, como el nacionalismo o el ecologismo, implica una crítica radical del economicismo y por lo tanto un nuevo proyecto de sociedad que pone en entredicho la división pública/privada. Lucharemos contra todos los vestigios culturales patriarcales que oprimen y explotan a las mujeres, en particular la violencia machista, la discriminación laboral y familiar, la explotación sexual.

C. 3. Por un nuevo modelo económico: ecotransición andaluza

  1. La crisis civilizatoria a la que nos enfrentamos y su manifestación más evidente, la crisis metabólica actual, han dado al traste con el sueño de una sociedad opulenta y han puesto de manifiesto que el ideal igualitarista no podrá alcanzarse sin una conciencia clara de los límites biofísicos del planeta. El ideal emancipatorio debe cimentarse no sólo en la equidad sino en la sostenibilidad. La modernidad que entronizó el capitalismo ha exigido un dominio del territorio cada vez más amplio y la destrucción de la diversidad cultural en beneficio de una cultura uniforme con la que facilitar el funcionamiento sin trabas de los mercados. La aculturación y el alejamiento de los ciudadanos en la toma de decisiones han sido las fuerzas motrices.
  1. El Andalucismo debe ser necesariamente ecologista y el ecologismo andalucista. El proceso de degradación cultural que sufrimos es objetivamente antiecológico, ya que legitima la apropiación de los bienes comunes por parte de los mercados y la degradación de nuestro territorio, de nuestros ecosistemas, de los servicios que presta y del paisaje natural y simbólico. Es tarea de las y los ecoandalucistas defender y potenciar la identidad cultural de Andalucía, de la que su territorio y sus recursos forman parte indisociable.
  1. El ecologismo supera en este marco ideológico su indiferencia respecto a los marcos territoriales políticos, para practicar lo que ha sido uno de sus lemas históricos: pensar globalmente y actuar localmente. Las alternativas ecologistas necesitan de un territorio cuya gobernanza requiere identidad nacional y cercanía, deliberación y participación, en suma democracia. La producción de bienes públicos requiere un gobierno legítimo y legitimado por una comunidad solidificada sobre la base del reconocimiento mutuo de una identidad compartida. El andalucismo constituye un poderoso instrumento de reducción de la intensidad del metabolismo de la energía y los materiales. Esta es la base de una propuesta seria de decrecimiento.
  1. Necesitamos reformar en profundidad nuestra estructura productiva adaptándola a la sociedad postindustrial sobre la base de las nuevas tecnologías; la autonomía energética renovable; una reforma agraria ligada a una nueva cultura del agua y a la agricultura ecológica; el apoyo a las industrias no contaminantes; la cualificación de los factores productivos; la especialización en la producción inmaterial; la incorporación de los costes reales medioambientales de reproducción y contaminación a la producción y el consumo, y el desarrollo de los nuevos bienes comunes que está generando la revolución tecnológica como las innovadoras herramientas para la creación de mercancías.
  1. La territorialización de nuestra economía y su conexión con los valores comunitarios de la sociedad son condiciones indispensables para la transformación del sistema de acuerdo con los requerimientos de los intereses generales (mayoritarios) y los límites del metabolismo biofísico. Así, la reforma estructural de nuestro sistema productivo, debe ir unida al fomento del ahorro y a nuevas pautas de consumo basado en la eficiencia sin derroche de los recursos para limitar la huella ecológica.
  1. También es necesaria una transformación del modelo productivo en términos ecosocialistas. Se trata de erigir una economía ambientalmente sostenible y, a la vez, garante de la igualdad y la justicia social. La planificación democrática de la política económica y el control ciudadano de los medios de producción, bajo pautas ecológicas, constituirían herramientas fundamentales.

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